El seleccionado de Francia se clasificó como el primer semifinalista de la Copa Mundial tras vencer 2-0 a Marruecos este viernes en el Estadio Boston.
El equipo dirigido por Didier Deschamps logró destrabar un disputado encuentro de cuartos de final gracias a su contundencia en el segundo tiempo, superando la intensa propuesta táctica y la asfixiante presión del conjunto africano, que mantuvo el orden durante gran parte del compromiso.
El Estadio Boston fue el escenario de una batalla táctica y de alta intensidad donde la efectividad de los vigentes subcampeones del mundo terminó por imponerse.
Desarrollo del compromiso en Boston
Desde el pitazo inicial, Marruecos propuso una presión asfixiante en todas las líneas para neutralizar el circuito de juego europeo. Sin embargo, Francia descifró rápidamente el cerrojo africano gracias a la movilidad de Kylian Mbappé, quien generó las primeras ocasiones claras obligando a intervenciones monumentales del guardameta Yassine Bounou, figura absoluta de la primera mitad.
A los 25 minutos, la velocidad francesa provocó un penal tras una violenta falta de Mazraoui sobre Mbappé. El propio delantero asumió la responsabilidad, pero tras una eterna revisión del VAR que congeló el ambiente, Bounou adivinó la trayectoria y detuvo el remate de forma magistral.
Los galos mantuvieron el asedio con un remate de Lucas Digne que se estrelló en el travesaño justo antes del descanso, dejando la sensación de que el gol era inminente a pesar de la resistencia heroica de la zaga marroquí.
Bounou contuvo el asedio inicial
El complemento inició con una fisonomía completamente distinta, mostrando a un cuadro marroquí mucho más ambicioso, adelantando líneas y complicando la salida de una Francia que lucía adormecida en la presión.
Con el ingreso de Soufiane Rahimi y Sofyan Amrabat, los 'Leones del Atlas' se adueñaron de la posesión e hilvanaron jugadas de peligro que instalaron la preocupación en el banquillo de Didier Deschamps. Parecía que el quiebre del partido favorecería a los africanos, quienes mostraban su mejor versión futbolística en el torneo.
Jerarquía gala destrabó el partido
Cuando el dominio marroquí era más evidente, apareció la jerarquía individual que distingue a las potencias en las citas mundialistas.
En el minuto 60, tras una disputada recuperación alta con sospecha de mano involuntaria, el balón llegó a los pies de Kylian Mbappé en la frontal del área grande. El astro francés se hamacó ante la marca, fabricó el espacio con su velocidad característica y sacó un remate que dejó sin opciones a Bounou, desatando la locura en las gradas tras la convalidación del VAR.
El golpe anímico desequilibró por completo el orden táctico de Marruecos, que apenas asimilaba la desventaja cuando recibió la estocada definitiva en un letal contragolpe en el minuto 66. Ousmane Dembélé condujo con maestría una transición rápida de tres atacantes contra tres defensores que retrocedían con evidente pasividad. El extremo se acomodó por el carril central y, con una definición de lujo, puso el balón a dormir pegado al palo derecho.
La ráfaga de dos goles en apenas seis minutos obligó a una pausa de hidratación que sirvió para que Marruecos intentara enfriar la cabeza de cara al tramo final del compromiso.
A pesar de los esfuerzos desesperados y el juego físico que costó la amonestación a Issa Diop por una dura entrada, la escuadra africana no logró romper el orden defensivo de 'Les Bleus'. Didier Deschamps refrescó el mediocampo retirando a Manu Kone, quien arrastraba molestias y arriesgaba una suspensión, para dar rodaje a Warren Zaire-Emery.
En los minutos finales, Marruecos intentó descontar, pero Francia defendió el resultado y se llevó la victoria.
Francia espera en semifinales al vencedor del choque entre España y Noruega
Con el silbatazo final, Francia selló su boleto a la ronda de los cuatro mejores del planeta, consolidando su rótulo de candidato firme al título.
La escuadra gala demostró oficio para sufrir en los pasajes desfavorables y una contundencia implacable para castigar los errores defensivos del rival en el momento justo del encuentro.
Ahora, el combinado francés aguarda con tranquilidad en la antesala de la gran final, esperando por el ganador de la atractiva serie de cuartos de final entre España y Noruega. Dicho compromiso se disputará este viernes a las 14:00 horas, y definirá el rival de una Francia que ya demostró que su jerarquía permanece intacta ante cualquier adversidad.
