El director técnico de Barcelona SC, César Farías, decidió no emitir declaraciones tácticas  tras igualar 0-0 ante Emelec en el Clásico del Astillero 239, correspondiente a la fecha 18 de la Liga Ecuabet.

El estratega venezolano priorizó denunciar públicamente en la rueda de prensa pospartido la agresión con gas pimienta que sufrieron sus dirigidos al arribar al estadio George Capwell de Guayaquil, un hecho violento que puso sobre la mesa la posibilidad de suspender el partido.

Barcelona se sintió presionado a jugar

La jornada futbolística se vio empañada por incidentes que alteraron la concentración del equipo 'torero'.

Las agresiones ocurrieron en los accesos de la infraestructura deportiva, afectando la salud física de varios miembros de la plantilla previo al pitazo inicial de este tradicional compromiso. "Vinimos con ilusión a jugar un partido y se bajaron siete u ocho jugadores de nosotros que habían consumido gas pimienta, fue fuera del estadio", expresó.

Farías añadió que ante la postura de no disputar el 'Clásico del Astillero', ante la falta de garantías de seguridad, se sintieron presionados. "Tengo 20 años en el fútbol y es la primera vez que veo una situación a la puerta de nuestro camerino, prácticamente forzándonos a jugar y haciendo todo para que juguemos. Sentí un clásico sin alegría, porque se convirtió en otra cosa y eso no está bien", sostuvo Farías ante los medios de comunicación.

Familias de hinchas estuvieron expuestas 

El timonel del conjunto canario detalló el alcance de los disturbios, señalando que la violencia no distinguió entre profesionales y familias que acudieron al escenario.

"Vi madres con niños teniendo que correr y eso es lo más preciado que tenemos, los niños, las mujeres, las señoras... a Millonarios le pasó lo mismo y le dieron los tres puntos, le rompieron la cabeza a un miembro de la delegación y después no se jugó, no era lo que queríamos", añadió con preocupación.

"Entiendo la rivalidad deportiva entre Emelec y Barcelona en esta ciudad, pero eso no merece que se cobre vidas humanas. Lo que vivimos camino al estadio no es correcto. Hablo desde el punto de vista de la sociedad", expresó el entrenador, quien calificó el ambiente vivido como una situación inaceptable.

Llamado a proteger el balompié nacional

El técnico de Barcelona añadió que el pedido de suspender el partido respondía a la falta de seguridad en el estadio de Emelec. "Después de que nuestros jugadores consumieron el gas pimienta nos dijeron que ahora sí nos iban a garantizar la seguridad"

Además, recalcó la importancia de salvaguardar el fútbol. "No me digan que es porque es clásico. He ido a clásicos en muchos países y eso no es correcto. No podemos hacernos cómplices por miedo a un amedrentamiento que no está bien y que no les beneficia en nada. Este fútbol ha crecido, es próspero, hay mucha gente que ha luchado, cuídenlo. Hablamos con quienes teníamos que hablar y todos decían que no teníamos que salir a la cancha", sentenció.