Luis Mate nació en Manta, Manabí, y desde hace más de 40 años su vida transcurre en Estados Unidos. Llegó en principio de vacaciones, pero el amor lo detuvo y el trabajo al volante lo convirtió en su destino. A sus 70 años, sigue manejando con disciplina y serenidad. “No tengo nada que hacer allá”, dice cuando le preguntan por qué nunca volvió a Ecuador. Y agrega, con la sencillez de quien ha aprendido a adaptarse: “Siempre me he sentido bien en este país”.
Hoy trabaja como chofer en Many Van Line Corp, una de las compañías líderes en transporte de pasajeros puerta a puerta en el sur de Florida. Su jornada transcurre entre Miami, Orlando y otras ciudades de la ruta de la Florida’s Turnpike, moviendo a cientos de migrantes, turistas y familias que dependen de este servicio.
Una empresa con historia
Many Van Line nació en 1983 bajo el nombre de Many’s Vanline, fundada por Manuel Hidalgo. Desde sus inicios, la visión fue ofrecer responsabilidad, seguridad y comodidad a pasajeros que necesitaban viajar entre Miami y Orlando sin recurrir a las grandes compañías de buses. En 2011, la empresa fue adquirida por Francisco Miraz, quien le dio nuevo impulso manteniendo la filosofía de “buen servicio y confianza”.
Hoy, la empresa opera con más de 20 años de experiencia en transporte tipo shuttle door-to-door. Sus rutas diarias conectan no solo Miami y Orlando, sino también Kissimmee, Broward, Naples, Fort Myers y otras ciudades. Con horarios fijos que arrancan desde las 5 de la mañana, Many Van Line garantiza que miles de pasajeros puedan desplazarse con puntualidad a lo largo del sur de Florida.
La vida de un chofer migrante
Luis Mate forma parte de esa maquinaria que se mueve todos los días por las carreteras. Vive en Miami Gardens y desde allí arranca cada jornada con su van. A diferencia de muchos conductores, no escucha música mientras maneja: prefiere el silencio para concentrarse. “Nada que lo distraiga”, asegura.
Antes de emigrar, su padre fue cafetalero y dueño de haciendas en Manabí. Él, sin embargo, nunca se dedicó a esa actividad. “Allá gastaba, aquí vine a trabajar”, resume. Su vida laboral en Estados Unidos ha estado ligada exclusivamente al volante: cuatro décadas de manejo ininterrumpido.
Seis matrimonios y una gran familia
Rafaela del Carmen, una hispana residente en Miami, le hizo una singular entrevista a Mate a bordo de su automóvil, y él contó -con cierta parquedad– sus momentos más felices. Prefirió responder con humor y franqueza: “Los momentos más felices que he vivido… no más. Las veces que me he casado”. Seis veces, para ser exactos. “Porque así es la vida, esa es la vida”, repite con filosofía simple.
Tiene tres hijas, siete nietos y nueve bisnietos, todos radicados en Estados Unidos. La familia lo acompaña y completa su mundo. No siente nostalgia por Ecuador, y aunque reconoce sus raíces, no contempla regresar.
Entre carreteras y migrantes
A sus 70 años, Luis Mate sigue activo, conduciendo a migrantes de diversas nacionalidades que confían en el servicio de Many Van Line para trasladarse entre Miami y Orlando. Su historia refleja la de muchos ecuatorianos que hicieron de Estados Unidos su hogar: trabajar duro, formar familia y aceptar la vida como viene.
En su van, con la mirada fija en la carretera, este manabita resume cuatro décadas de migración y esfuerzo en una frase que lo define: “Esta es la vida.”