El Cuerpo de Bomberos de Quito regresó al país tras participar en la respuesta al terremoto que afectó a Venezuela. El contingente ecuatoriano integró operaciones de búsqueda y rescate urbano, coordinó el ingreso de equipos internacionales y participó en rescates de personas atrapadas bajo estructuras colapsadas.
La misión incluyó a 46 rescatistas, un binomio canino, dos médicos y un veterinario. El equipo viajó con capacidad autónoma para operar durante siete días, mediante campamento, agua, herramientas especializadas y tecnología para localizar víctimas.
Las autoridades municipales y los integrantes de la delegación expusieron los resultados de la operación durante una rueda de prensa realizada el viernes 3 de julio. La misión se desarrolló bajo la coordinación de las autoridades venezolanas.
Equipo USAR y despliegue internacional
El comandante del Cuerpo de Bomberos de Quito, Esteban Cárdenas, explicó que el contingente formó parte de un equipo USAR. Estas unidades se especializan en búsqueda y rescate urbano en estructuras colapsadas.
Al llegar a Venezuela, el equipo recibió la tarea de instalar la Zona de Recepción y Despacho Internacional. Desde ese punto, los rescatistas coordinaron el ingreso de 53 equipos especializados de varios países.
Según la información presentada, esos grupos reunieron a más de 2.500 rescatistas y cerca de 50 caninos. Las delegaciones internacionales se distribuyeron posteriormente en 152 sitios de trabajo.
Los equipos utilizaron herramientas de perforación, corte y estabilización de estructuras. También emplearon sistemas de escucha y un escáner con capacidad para detectar personas hasta 30 metros de profundidad.
Rescates en estructuras colapsadas
Durante la emergencia, las células de búsqueda y rescate urbano reportaron 14 personas rescatadas con vida, 47 personas fallecidas recuperadas y 532 personas desaparecidas. Estas cifras correspondieron a los sitios atendidos por las células operativas.
Cárdenas señaló que cada rescate demandó intervenciones técnicas y prolongadas. En algunos casos, una sola extracción requirió varios días de trabajo por las condiciones de las estructuras afectadas.
Entre las operaciones en las que participó el contingente quiteño estuvo el rescate de un niño atrapado bajo aproximadamente seis metros de escombros. El menor permanecía dentro de un edificio que había colapsado.
El capitán Danilo Mendoza relató que el niño le pidió que no lo soltara durante la operación. Los rescatistas trabajaron cerca de seis horas para abrir un acceso seguro y liberarlo.
Una mujer de 80 años también fue rescatada
La misión del Cuerpo de Bomberos de Quito también incluyó el rescate de una mujer de 80 años, según la información presentada durante la rueda de prensa.
Los equipos extranjeros actuaron bajo los protocolos definidos por Venezuela, país anfitrión de la operación. El capitán Gabriel Rodríguez explicó que las delegaciones internacionales cumplen las disposiciones de las autoridades locales.
Rodríguez indicó que las autoridades venezolanas asignaron un vehículo y un enlace de seguridad al contingente ecuatoriano. Ese apoyo permitió movilizar al personal hacia las zonas de intervención.
La secretaria general de Seguridad y Gestión de Riesgos de Quito, Carolina Andrade, destacó la preparación técnica del equipo. También señaló que la operación reflejó la capacidad de respuesta de los bomberos capitalinos.
Retorno y recuperación del personal
Tras su regreso a Ecuador, los integrantes del contingente iniciaron el protocolo institucional de recuperación. Este proceso incluye chequeos médicos, evaluaciones psicológicas y actividades de descarga emocional.
Las evaluaciones buscan atender el impacto físico y emocional que pueden generar las intervenciones en escenarios de desastre. El personal deberá completar esta fase antes de reincorporarse a sus actividades habituales.
Andrade recordó que Quito mantiene acciones de prevención frente a distintos riesgos. Entre ellas mencionó simulacros, limpieza de quebradas, obras de mitigación y capacitación ciudadana.
La funcionaria también pidió a las familias revisar sus planes de emergencia, identificar puntos de encuentro y participar en actividades de prevención. La misión en Venezuela cerró con el retorno del contingente y la activación de su proceso de recuperación.