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Las organizaciones Diálogo Diverso, Fundación Esquel y la Cooperación Técnica alemana GIZ presentaron este jueves el Observatorio Ciudadano de Violencia de Género, diversidades sexo-genéricas y prevención de la corrupción como una forma de violencia en Ecuador.
Entre los objetivos del observatorio figuran investigar la problemática, vigilar el cumplimiento de la política pública y trabajar en la prevención de la violencia contra las niñas, mujeres y personas de las diversidades sexo-genéricas y la prevención de la corrupción como forma de violencia en lo público y en lo privado.
El Observatorio Ciudadano es una iniciativa pionera en el país y en América Latina, especialmente por incorporar los temas de la violencia de género contra las personas LGBTIQ+ y de la corrupción como una forma de violencia.
El Observatorio Ciudadano se sustenta en el Plan Nacional de Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y de Género, cuyo fin es contribuir a la prevención, disminución y erradicación gradual de las diferentes formas de violencia de género y diversidades sexo-genéricas, así como el cambio de los patrones culturales de violencia.
Sus líneas de acción se centrarán en la investigación de las problemáticas en torno a la violencia de género y la discriminación dirigida hacia las mujeres y las personas de diversidades sexo genéricas, y la prevención de la corrupción, como una forma de violencia.
También se propone organizar, auspiciar, colaborar o participar en programas y proyectos sociales, culturales, formativos, seminarios y demás actos enfocados en difundir las actividades relacionadas con el Observatorio Ciudadano, a escala nacional e internacional.
Durante la presentación del observatorio, María Gabriela Alvear, cofundadora y directora de Democracia y Género de Diálogo Diverso, señaló que “65 de cada 100 mujeres han vivido algún tipo de violencia durante su vida y únicamente el 20 % de las víctimas lo ha denunciado”.
Anotó que en 2013 se realizó “una única encuesta” oficial en torno a las diversidades sexo-genéricas, en la que “la mayoría evidenciaron haber sido víctimas de distintas formas de violencia”.
De su lado, Humberto Salazar, director ejecutivo de Fundación Esquel, comentó que la pandemia dejó ver una serie de problemáticas en las que se debe trabajar. “Lo único que nos lleva hacia destino seguro son unos faros que se llaman derechos humanos”, anotó al lamentarse de que “en algún momento la humanidad perdió el rumbo y empezó a generar una suerte de modelos de desarrollo depredadores que no toman en cuenta a la vida como centro”.
Opinó que el Observatorio se convierte “en una herramienta para auto-mirarnos, auto-observarnos, empezar a encontrar problemáticas sobre las cuales trabajar de forma colaborativa para acercar la visión de un mundo distinto a nuestra realidad”. María Victoria Cisneros, asesora nacional del programa Ecuador sincero de GIZ-Ecuador, felicitó al diario El Universo y Fundación Esquel por liderar el proceso.
Y mostró su esperanza de que el espacio “se siga fortaleciendo y brindando nuevas y mejores herramientas para hacer frente a las violencias y a la corrupción”. EFE