El Día Mundial de la Diabetes se convirtió nuevamente en una oportunidad para reflexionar sobre la magnitud de esta enfermedad crónicay su creciente impacto en Manabí.

Julio Alcívar, presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Diabetología Manabí, expone unpanorama que requiere atención urgente, especialmente en una provincia donde los hábitos alimentarios, el aumento del sobrepeso y la limitada actividad física influyen en el incremento sostenido de diagnósticos. Según su análisis, la diabetescontinúa expandiéndose y comprometiendo la calidad de vida de miles de familias.

La fecha del 14 de noviembre, establecida hace tres décadas por organismos internacionales, no solo sirve comorecordatorio, sino también como un llamado a fortalecer la prevención y el control. En Ecuador y particularmente en Manabí,las cifras estimadas reflejan un escenario preocupante.

La proporción de personas condiabeteso con estados previos que alteran la glucosa podría duplicar los registros oficiales, revelando la presencia de una enfermedad silenciosa que avanza sin ser detectada a tiempo.

Alcívar señala que loscambios en los patrones de salud se evidencian en consultas cada vez más tempranas. La diabetes, antes asociada a edades mayores, está afectando también a adolescentes y jóvenes, quienes presentan señales de alerta relacionadas principalmente con el sobrepeso, alteraciones metabólicas y acumulación de grasa en zonas visibles del cuerpo.

Diabetes: prevención y factores de riesgo crecientes

Uno de los aspectos más importantes destacados por el especialista es la estrecha relación entre obesidad y diabetes tipo 2. Este vínculo provoca que el organismo desarrolle resistencia a la insulina, afectando la capacidad del páncreas para regular los niveles de glucosa en sangre. Cuando este proceso se mantiene durante años, el resultado es un diagnósticodefinitivo de diabetes o, en su fase previa, de prediabetes.

En Manabí, el elevadoconsumo de carbohidratos, el sedentarismo y la herencia genética forman una combinación que aumenta la probabilidad de desarrollar la enfermedad. Además, existen otros factores determinantes como niveles altos de triglicéridos, hipertensión y antecedentes familiares directos. Cuando se reúnen varios de estos elementos, la recomendación es realizar evaluaciones frecuentesde glucosa, incluso en personas sin síntomas visibles.

El especialista indica que, aunque laprediabetes no siempre progresa, sí representa una señal de alarma. La única manera de evitar el avance hacia la diabetes tipo 2 es con un cambio profundo en el estilo de vida, orientado a la reducción del peso, la adopción de actividad física constante y la alimentación equilibrada.

Señales de alerta y necesidad de diagnóstico temprano

Una de las dificultades más frecuentes en el abordaje de la diabetes es que sus síntomas pueden pasar inadvertidos durante años. Cuando aparecen manifestaciones como aumento de la sed, mayor frecuencia urinaria, hambre constante y pérdida de peso sin razón aparente, significa que los niveles de glucosa ya son elevados.En ese punto, la enfermedad requiere atención inmediata y un plan integral de control.

El diagnóstico tardío incrementa lascomplicaciones porque los altos niveles de azúcarafectan órganos vitales. La falta de seguimiento oportuno genera daño progresivo en nervios, riñones, corazón y retina. En casos más avanzados, la salud vascular del paciente se compromete, especialmente en extremidades inferiores, dificultando la cicatrización y aumentando el riesgo de amputaciones.

Alcívar explica que estas complicaciones representan una de las mayores cargas económicas para los sistemas de salud. Eltratamiento renal crónico, la atención de heridas complejas y los episodios cardiovasculares elevan considerablemente los gastos públicos, por lo que la prevenciónresulta fundamental.

Cómo vivir con diabetes y mejorar la calidad de vida

Una vez diagnosticada la enfermedad, el paciente debe adoptar una serie de cuidados permanentes. No se limita a restringir alimentos, sino a comprender la cantidad adecuada de carbohidratos, grasas y proteínas. La actividad físicadebe incorporarse como parte de la rutina diaria para mejorar la sensibilidad a la insulina y mantener un peso estable.

El tratamiento depende del tipo de diabetes y del estado de salud del paciente. En la diabetes tipo 1, lainsulina es indispensable desde el inicio. Mientras que en la tipo 2, el tratamiento puede incluir medicamentosorales o combinaciones con insulina, especialmente si el páncreas presenta desgaste significativo.

En la actualidadexisten insulinas avanzadasque permiten un mejor control y que reducen el riesgo de hipoglucemias, aunque su disponibilidad aún depende de la capacidad económica del paciente.

Alcívar resalta que el acompañamientoprofesional es clave. Los controles periódicos permiten ajustar dosis, evaluar complicaciones, revisar exámenes y orientar al paciente hacia hábitos que faciliten el manejo diario de la enfermedad.

Desafíos para la salud pública y avances en la sociedad

Aunque desde la sociedad el interés por cuidar la salud ha aumentado, persisten desafíos. La implementación de políticas efectivas, mayor acceso a medicamentos modernos y campañas de prevenciónsostenidas serían pasos decisivos para reducir el impacto de la enfermedad.

La educación desde edades tempranas es fundamental paramodificar hábitosalimentarios y evitar que las futuras generaciones enfrenten índices aún más elevados.

La actividad física y la reducción delconsumo de azúcarhan ganado terreno entre la población. Sin embargo, todavía es necesario fortalecer mensajes claros sobre los riesgos del sobrepeso y la importancia de los controles médicos regulares, especialmente en personas con antecedentes familiares.

La Sociedad Ecuatoriana de Diabetología Manabí mantiene programas decapacitación continua para médicos y profesionales de la salud, promoviendo prácticas actualizadas de tratamiento y seguimiento. Estas iniciativas incluyen congresos, talleres y espacios de formación dirigidos a mejorar la atención en toda la provincia, se destacó.