Las redes sociales, particularmente TikTok, son usadas para captar de forma sistemática a niños, niñas y adolescentes para la criminalidad en Ecuador.

Un adolescente sube un video usando un filtro de moda, música urbana y emojis de leones o águilas; busca validación. Pero lo que ignora es que acaba de ingresar al eslabón inicial de un "embudo" diseñado por las mafias.

Dos adolescentes mataron a un líder criminal

La advertencia cobra relevancia tras la reciente detención de dos menores implicados en el asesinato de Carlos Suástegui, de 39 años y cabecilla de 'Los Águilas', ocurrido hace 5 días en el aeropuerto José Joaquín de Olmedo de Guayaquil.

Las imágenes de las cámaras de seguridad muestran a dos chicos esperando fuera de la terminal de llegadas con un peluche y flores; luego, uno de ellos se acerca a la víctima, saca un arma de detrás de un oso de peluche y le dispara a quemarropa.

Las grabaciones de las cámaras de seguridad también captan al primer agresor huyendo, mientras el segundo dispara otro tiro contra Suástegui.

Participación de menores de edad en crímenes en Ecuador genera alarma

En Manta, el coronel William Calle, jefe de la Zona 4 de la Policía Nacional, lo advirtió hace cuatro meses.

Según el oficial, la participación de niños y adolescentes en actividades delictivas preocupa a las autoridades, por lo que considera necesario el apoyo de otras instituciones del Estado y de las familias para enfrentar este fenómeno.

"Nos preocupamos por la captura de los grandes cabecillas; sin embargo, detrás se están formando otros a temprana edad y esto no puede continuar", señaló Calle.

Narcomarketing para engrosar las filas delincuenciales

Este fenómeno no es casual; es el resultado de una sofisticada estrategia de narcomarketing digital. Una investigación liderada por el antropólogo digital Gabriel Brito, docente de la Universidad Casa Grande, junto con un equipo del Oxford Internet Institute, revela cómo los Grupos de Delincuencia Organizada (GDO) en Ecuador han aprendido a hackear los algoritmos de las plataformas digitales -particularmente TikTok- para captar de forma sistemática a niños, niñas y adolescentes.

Según el mencionado investigador y académico, el proceso inicia con videos aparentemente inofensivos que normalizan la violencia y la narcocultura. Posteriormente, los jóvenes son expuestos a contenido relacionado con grupos delictivos y, finalmente, reciben ofertas para participar en actividades ilegales o establecer contacto directo con integrantes de estas organizaciones.

El especialista denomina a este mecanismo como un "embudo del narcomarketing", una estrategia digital que busca captar menores de forma progresiva a través de algoritmos y contenido altamente viralizado. 

Las organizaciones criminales utilizan las tendencias de la plataforma para camuflar sus narrativas. Por ejemplo, canciones de "narcopop" utilizadas originalmente para lamentar pérdidas humanas son reapropiadas por los jóvenes para homenajear a sus propios familiares fallecidos.

De acuerdo con un estudio de la Flacso de marzo de 2026 sobre la simbología de agrupaciones como "Los Fatales-Choneros", el uso del emoji de león (35 %) representa fuerza y liderazgo dentro de estas redes. Cuando el menor adopta estos símbolos para mantener su nivel de audiencia, deja de ser un simple consumidor y pasa a ser un difusor involuntario. Según Brito, aquellos usuarios que alcanzan la fase de productores de contenido con simbología criminal son cuatro veces más propensos a recibir propuestas y ofertas explícitas para integrarse a actividades ilícitas. El final del embudo es directo.

Videos que simulan el seguimiento a un vehículo blindado con textos como "necesito cuatro voluntarios para romper la alcancía" acumulan decenas de respuestas de cuentas de menores diciendo: "Yo quiero participar".

Cifras alarmantes en Ecuador

En los primeros cinco meses de 2026, las detenciones de adolescentes de entre 12 y 17 años por diversos delitos sumaron 1.465 casos, un incremento del 32,5 % en comparación con el mismo período de 2025. El 24 % de los menores aprehendidos este año portaba un arma blanca o de fuego.

Durante 2025, 585 niños y adolescentes murieron de forma violenta (uno cada 15 horas). La tasa de homicidios de adolescentes de 15 a 17 años escaló un alarmante 2.230 % entre 2018 y 2025.

El contenido vinculado a la narcocultura registra un 76 % más de visualizaciones e interacción que las tendencias comunes.

Dos de cada diez videos que llegan al feed de los menores están relacionados con este ecosistema, y el 85 % de sus consumidores tiene menos de 25 años.