Un empresario y su contador fueron asesinados a balazos la mañana de este jueves 5 de febrero en el sector de Urdesa, norte de Guayaquil, en un aparente ataque sicarial perpetrado frente a las instalaciones de una empresa de seguridad. Las víctimas fueron identificadas como Trevor Harding, empresario, y Ángel Merchán, su contador, quien conducía el vehículo tipo SUV en el que se movilizaban.
El hecho se dio cuando dos sicarios llegaron en un auto de alta gama. Uno de ellos, vestido con un chaleco naranja, descendió del vehículo, se acercó al SUV de las víctimas y abrió fuego en repetidas ocasiones. Tras el ataque, el gatillero escapó junto a otro hombre en una motocicleta que los esperaba en las inmediaciones. Una de las víctimas, el empresario Trevor Harding, quedó tendida en la calzada tras recibir múltiples impactos de bala.
Empresario quedó tirado fuera del vehículo
Ángel Merchán falleció en el interior del automóvil. La Policía acudió al lugar tras recibir la alerta, acordonó la zona y dio inicio a las investigaciones para determinar las circunstancias exactas del doble crimen y los posibles móviles. Según registros de la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros, Trevor Harding figuraba como administrador de dos empresas que se encuentran en proceso de disolución y de una comercializadora activa.
No se han revelado detalles adicionales sobre las actividades comerciales de las víctimas ni posibles vínculos con el hecho. El doble asesinato del empresario y su contador se produjo en una zona residencial y comercial del norte de Guayaquil, caracterizada por su alta actividad económica y presencia de empresas privadas de seguridad.
La Policía busca a los sospechosos del doble crimen
Las autoridades no han proporcionado información sobre sospechosos ni han confirmado si el ataque guarda relación con disputas del empresario, extorsiones u otros delitos asociados al crimen organizado en la ciudad. Peritos de Criminalística realizaron el levantamiento de los cuerpos y recolectaron evidencias en el sitio, incluyendo casquillos y el vehículo afectado.
La investigación está a cargo de la Unidad de Muertes Violentas de la Policía Nacional, que busca reconstruir la secuencia de los hechos mediante cámaras de vigilancia cercanas y testimonios de testigos presenciales. Hasta el momento de esta publicación, no se han reportado detenciones relacionadas con el caso. Las autoridades continúan trabajando en la recolección de pruebas para esclarecer el móvil del crimen y dar con los responsables.

