El Tribunal de Garantías Penales de Santo Domingo sentenció a Patricio Antonio L. N. a 28 años, 5 meses y 10 días de prisión por el delito de secuestro extorsivo, luego de que la Fiscalía demostrara su participación en un caso ocurrido el 25 de septiembre de 2025. La víctima fue captada mediante una falsa oferta de flete y posteriormente secuestrada por un grupo de sujetos armados en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas.
La sentencia fue emitida tras la presentación de pruebas por parte de la Fiscalía de Delincuencia Organizada Transnacional e Internacional (Fedoti), que sustentó la responsabilidad del procesado como autor directo del secuestro.
Además de la pena privativa de libertad, el fallo establece el pago de una multa equivalente a 800 salarios básicos unificados y una reparación integral de 1.000 dólares a favor de la víctima.
El engaño detrás del supuesto flete
Según la investigación fiscal, la víctima fue contactada a través de una plataforma digital para realizar un servicio de transporte de carga entre Santo Domingo y Quito.
Los presuntos contratantes le enviaron una ubicación en la cooperativa Santa Martha, donde debía recoger la mercancía. Sin embargo, al llegar al lugar fue interceptado por seis hombres armados.
Durante el ataque, los implicados dispararon, golpearon al conductor y le provocaron una lesión en el codo que derivó en tres días de incapacidad médica. Posteriormente le sustrajeron un camión tipo furgón y lo mantuvieron retenido durante más de una hora.
Operativo policial y rescate de la víctima
Mientras se desarrollaba el hecho, la Policía Nacional recibió una alerta y desplegó un operativo en el sector señalado.
De acuerdo con la información presentada en el juicio, Patricio Antonio L. N. y un adolescente intentaron escapar al notar la presencia policial, pero fueron interceptados y aprehendidos pocos metros después. Durante el registro corporal, los uniformados encontraron dos teléfonos celulares.
Las labores de búsqueda permitieron localizar a la víctima del secuestro en una vivienda abandonada, donde permanecía maniatada. Tras ser rescatado, proporcionó información relacionada con el sistema de rastreo satelital del vehículo sustraído.
Gracias a esos datos, la Policía ubicó el camión en la lotización San Ignacio. Posteriormente, la víctima identificó a Patricio Antonio L. N. y al adolescente como participantes directos en el delito.
Pruebas presentadas en el juicio
Durante la audiencia, la Fiscalía incorporó diversos elementos probatorios para sustentar la acusación. Entre ellos constan los testimonios de los agentes aprehensores, el examen médico legal practicado a la víctima y los informes de reconocimiento del lugar de los hechos.
También se presentó una pericia de informática forense que permitió la extracción y análisis de información contenida en dos dispositivos móviles incautados durante la intervención policial.
Como evidencia documental, el Ministerio Público incluyó el certificado único vehicular del camión sustraído, documento que acreditó la propiedad del vehículo a nombre de la víctima.
Marco legal del caso
La Fiscalía procesó este hecho bajo el delito de secuestro extorsivo, contemplado en el artículo 162 del Código Orgánico Integral Penal (COIP). Asimismo, se aplicó la agravante prevista en el artículo 47, numeral 5, por la participación de dos o más personas en la comisión de la infracción.
