Una investigación de la Unidad Nacional Antisecuestros y Extorsión (Unase) permitió la aprehensión de dos hombres señalados por su presunta participación en un caso de extorsión investigada desde El Carmen que tenía como víctima a una mujer residente en Quevedo. El operativo se ejecutó tras la denuncia presentada por la afectada, quien aseguró haber recibido amenazas de muerte mediante mensajes enviados por WhatsApp. Los sospechosos fueron puestos a órdenes de la autoridad competente, mientras la Fiscalía continúa con el proceso.
Según la información policial, la víctima, una ama de casa, comenzó a recibir mensajes intimidatorios desde diferentes números telefónicos. Los remitentes exigían el pago de 1.500 dólares y amenazaban con atentar contra su vida y la de sus familiares si no cumplía con la entrega del dinero.
Durante varios días, las intimidaciones se mantuvieron de forma constante. Ante el temor de que las amenazas se concretaran, la mujer realizó una transferencia de 75 dólares a una cuenta bancaria indicada por los presuntos extorsionadores, registrada a nombre de un ciudadano identificado por las autoridades como Andy B.
Quevedo: la denuncia permitió rastrear a los presuntos responsables
Pese al miedo, la víctima decidió denunciar el hecho ante la Policía Nacional. La alerta activó de inmediato a los agentes de la Unase de Los Ríos, que coordinaron acciones con la Unase de Santo Domingo para localizar a los responsables.
Las investigaciones permitieron seguir el rastro de la transferencia bancaria realizada por la afectada. Ese elemento condujo a los uniformados hasta el cantón El Carmen, en la provincia de Manabí, donde presuntamente operaban los sospechosos.
Con esa información, los equipos especializados ejecutaron varios allanamientos. Como resultado, fueron aprehendidos Erick B., de 25 años, y Jhon R., de 35 años, quienes son investigados por su presunta participación en este caso de extorsión.
Extorsión investigada desde El Carmen deja evidencias bajo custodia
Durante los allanamientos, los agentes decomisaron dos teléfonos celulares, considerados elementos relevantes para la investigación. Según la Policía, estos dispositivos habrían sido utilizados, presuntamente, para enviar mensajes intimidatorios y coordinar las exigencias económicas.
Los indicios fueron ingresados bajo cadena de custodia y serán sometidos a pericias técnicas. Los resultados formarán parte del expediente que analiza la Fiscalía.
Los dos aprehendidos fueron trasladados ante la autoridad judicial competente. Como establece la legislación ecuatoriana, su situación jurídica será definida durante las audiencias respectivas.
Quevedo mantiene acciones para combatir la extorsión
La Policía Nacional recordó que la denuncia oportuna fue determinante para iniciar las investigaciones y evitar que la víctima continuara siendo extorsionada. Además, destacó el trabajo coordinado entre las unidades especializadas de Los Ríos y Santo Domingo.
En los últimos años, la extorsión mediante llamadas telefónicas y aplicaciones de mensajería se ha convertido en una modalidad delictiva recurrente en varias provincias del país. Por ello, las autoridades recomiendan no realizar pagos ante amenazas y comunicar inmediatamente estos hechos a la Policía.
La investigación por este caso continúa abierta. Los agentes buscan determinar si existen otras posibles víctimas o más personas vinculadas con esta estructura delictiva. Mientras tanto, las evidencias recopiladas serán analizadas dentro del proceso judicial correspondiente.
