La madrugada de este viernes 29 de mayo de 2026, un grupo de delincuentes armados asesinó a cuatro hombres en el interior de una vivienda ubicada en la Manzana Q de la ciudadela Las Orquídeas, en el cantón Portoviejo, provincia de Manabí. El crimen ocurrió aproximadamente entre las 01h50 y las 02h00, cuando los agresores irrumpieron de forma violenta en el inmueble para ejecutar los disparos. Los motivos del múltiple asesinato aún se encuentran bajo investigación oficial, en un contexto caracterizado por un recrudecimiento de la violencia y disputas de delincuencia organizada que mantiene en alerta a las autoridades locales y a las fuerzas del orden público.
De acuerdo con los reportes oficiales preliminares recabados en el sitio del suceso, la incursión armada fue ejecutada con extrema rapidez y un alto grado de precisión táctica. Los moradores del sector relataron que el incidente inició con un estruendo de gran magnitud, al parecer el derribo forzado de una de las puertas de la vivienda de un solo piso. Inmediatamente después, se escucharon múltiples ráfagas de armas de fuego, lo que alertó a las familias que descansaban a esa hora. Los vecinos coincidieron en manifestar que no se escucharon gritos de auxilio ni altercados previos dentro de la propiedad, lo que sugiere que las víctimas fueron sorprendidas por sus ejecutores.
El escenario posterior al ataque fue descrito por las unidades de socorro y seguridad como una escena de alta complejidad criminalística. Al arribar los miembros de la Policía Nacional, se constató de forma pericial que cuatro cuerpos masculinos yacían en el suelo con heridas causadas por impactos de bala. Alrededor de los cadáveres se identificó una gran cantidad de casquillos esparcidos de calibre 9 milímetros, los cuales denotan el uso de armamento automático o semiautomático de alto poder. La proximidad del lugar con la Unidad de Policía Comunitaria (UPC), situada a tan solo tres cuadras del domicilio afectado, generó profunda consternación entre la ciudadanía por el nivel de audacia demostrado por las organizaciones delictivas.
Detalles de las víctimas y peritajes en la escena
Las investigaciones preliminares de campo revelaron información relevante proporcionada por los habitantes de la ciudadela Las Orquídeas. Según los testimonios recopilados, el inmueble donde aconteció la masacre era habitado en calidad de arriendo desde hacía aproximadamente cuatro o cinco años por un ciudadano cuya identidad no se detalló. No obstante, los vecinos dieron un dato clave para la línea investigativa: hace cerca de dos semanas, este inquilino original les había brindado posada en el lugar a las otras tres víctimas mortales, quienes compartían el espacio residencial de forma transitoria hasta el momento en que ocurrió el violento desenlace de esta madrugada.
Hasta avanzadas horas de la mañana, la identidad de las cuatro personas fallecidas no ha sido revelada formalmente. Las labores técnicas estuvieron a cargo del personal de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) y de Criminalística, quienes ejecutaron el fijado y levantamiento de evidencias físicas, balísticas y biológicas. El procedimiento técnico y el respectivo traslado de los restos hacia el Centro Forense de Portoviejo para las autopsias de ley se extendieron de manera ininterrumpida hasta las 04h30 de este viernes, bajo un estricto cordón de seguridad.
Cinco días de violencia sistemática en el cantón
Este trágico suceso representa el quinto día consecutivo en el que se registran eventos criminales de carácter letal en el cantón Portoviejo, configurando una de las semanas más complejas para la seguridad ciudadana en lo que va del año. La cadena de eventos violentos inició el pasado lunes en la parroquia Calderón, donde hombres armados acribillaron a dos personas que se movilizaban a bordo de un vehículo particular. Posteriormente, durante la tarde del martes, la violencia se trasladó a la ciudadela San Alejo, lugar en el cual fue baleado un miembro del Cuerpo de Bomberos de la localidad.
Ese mismo martes, la criminalidad sumó otra víctima mortal en la noche en la ciudadela San Francisco, en las inmediaciones del Seminario San Pedro. El espiral delictivo continuó en ascenso el miércoles por la tarde, cuando un servidor policial activo, quien además era abogado, fue interceptado y acribillado mientras conducía su automóvil por la avenida Metropolitana, justo frente a las instalaciones de la Universidad San Gregorio de Portoviejo, un sector de alta afluencia estudiantil de la capital manabita.
Escalada delictiva contra funcionarios públicos y civiles
La jornada del jueves no mostró tregua en la capital provincial. En horas de la mañana, un atentado armado en la calle Fortaleza, cerca de las dependencias del Registro Civil, segó la vida de una mujer que viajaba en un automóvil. En el mismo incidente, una menor de edad resultó herida por impactos colaterales, siendo trasladada de urgencia a una casa asistencial médica bajo resguardo. Pocas horas después, durante la tarde del mismo jueves, las alertas se encendieron nuevamente al confirmarse el asesinato de un expolicía que actualmente se desempeñaba en funciones operativas dentro de la empresa pública de tránsito local, Portovial EP.
El recuento final de esta seguidilla de ataques concluye transitoriamente con la masacre de la madrugada de este viernes en la ciudadela Las Orquídeas, un hecho que consolidó un panorama de profunda consternación colectiva entre los habitantes de la urbe. Los análisis de contexto delictivo señalan que Portoviejo enfrenta un incremento sostenido de homicidios relacionados, principalmente, con las disputas de territorio entre agrupaciones de delincuencia organizada transnacional y bandas delictivas locales que operan en la Costa ecuatoriana.
Reacciones de las autoridades locales y solicitud de intervención
Ante la gravedad y la recurrencia ininterrumpida de los hechos de sangre, las autoridades político-administrativas de la localidad han reaccionado. El alcalde de Portoviejo, Javier Pincay, emitió un pronunciamiento oficial debido a la situación de emergencia que atraviesan las distintas parroquias urbanas y rurales del cantón. El burgomaestre dirigió una solicitud formal de carácter urgente al Gobierno Nacional, pidiendo la militarización del cantón Portoviejo y el despliegue coordinado de las Fuerzas Armadas junto a las unidades especializadas de la Policía Nacional.
La propuesta de intervención militar busca el restablecimiento del control territorial en las zonas críticas identificadas como focos de alta peligrosidad, incluyendo la realización de operativos de control de armas, municiones y explosivos.
La ciudadanía, por su parte, mantiene una alta expectativa ante la respuesta gubernamental, mientras las dependencias de investigación técnico-científica continúan analizando las evidencias balísticas recuperadas en Las Orquídeas para determinar si las armas empleadas en la masacre guardan relación con los otros crímenes registrados a lo largo de esta semana en Portoviejo.

