Un hecho violento registrado en San Vicente este martes, 3 de marzo, dejó tres personas heridas y un fallecido. La Policía Nacional fue alertada y acudió hasta el lugar de los hechos, pero solo pudo conocer del traslado de los heridos hasta el hospital Miguel H. Alcívar de Bahía de Caráquez, cantón Sucre, Manabí.

Google PreferredCanal de WhatsApp

El cuerpo del muerto desapareció a la llegada de las autoridades. Se trata de una práctica que se está convirtiendo en costumbre, sobretodo en la zona norte de la provincia costera. Familiares de Jairo Castañerda, de 40 años de edad, conocido como 'Bigote', se llevaron el cuerpo del victimado obviando el procedimiento exigido por la ley cuando de muertes violentas se trata.

En Pedernales, bien al norte de Manabí, esta práctica es aún más común. En la mayoría de hechos violentos los deudos se llevan los cadáveres y buscan la forma de obtener un certificado de defunción para poder sepultar a su ser querido. Según pudo conocer eldiario.ec, son las mismas funerarias las que se encargan de este procedimiento. "Ellos se encargan. Uno nomás paga los servicios a la funeraria y uno entierra a su muerto", dijo una fuente que pidió la reserva.

Muertes violentas en Manabí

Manabí acumula 176 muertes violentas en lo que va de 2026, con mayor incidencia en los cantones Manta, Montecristi y Jaramijó, que concentran más del 50% de los casos. A esa cifra se suman al menos 17 hechos en los que los cuerpos no fueron hallados por la Policía porque los familiares los retiraron antes de que se cumplan los procedimientos legales.

El jefe de la Zona 4 de la Policía, Willian Calle, advirtió que esta práctica impide el traslado a los centros forenses y dificulta las autopsias obligatorias. Según explicó, los agentes reciben versiones sobre personas fallecidas, pero cuando llegan al sitio ya no encuentran los cadáveres.

Calle señaló que el fenómeno se concentra con mayor frecuencia en el norte de la provincia. Pese a la ausencia de los cuerpos, la institución continúa con las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades. Pero no es lo mismo. Aquello dificulta recopilar información de los proyectiles y su coincidencia con otros hechos.

Policía investiga 17 casos sin cadáveres en el norte de Manabí

"Tenemos un grave problema aquí. En lo que va del año, tenemos 17 personas que no asoman los cadáveres", afirmó Calle. Agregó que por testimonios conocen que hubo fallecidos, pero al arribar los uniformados no encuentran evidencias físicas.

El oficial citó el caso reciente de cantón San Vicente. Según relató, cuatro personas recibieron impactos de bala cuando se movilizaban en una tricimoto y una murió.

Llegamos y vamos al hospital y nos enteramos que hay una persona fallecida y el muerto no asoma. Se llevaron los familiares.

Willian Calle - Jefe de la Zona 4 de Manabí

La Policía analiza las posibles causas de esta práctica. Calle indicó que podría responder a limitaciones económicas para cubrir gastos funerarios o a la eventual emisión de certificados médicos irregulares. "No sé, pero la Fiscalía tengo entendido que se ha abierto una indagación sobre ese tema", dijo.

Foto embed
El pasado 21 de febrero, en Chone, familiares se llevaron el cuerpo de Víctor Aguirre de un hecho frente a la UVC de la Policía. - Redes sociales

Indagación por presunto retiro irregular de fallecidos

El retiro de los cuerpos antes de la intervención forense impide que Medicina Legal determine con precisión la causa y circunstancias de la muerte. Ese procedimiento resulta clave para sustentar procesos penales y consolidar estadísticas oficiales.

Aunque los familiares eviten el protocolo, la Policía mantiene abiertas las investigaciones. Los agentes recopilan testimonios, revisan informes hospitalarios y coordinan con la Fiscalía para reconstruir cada caso.

Las autoridades buscan evitar que esta práctica se normalice en la provincia. "Estamos viendo que no sea por costumbre aquí en esta provincia llevarse los familiares que han fallecido", manifestó el jefe policial.

Homicidios a la baja en Manabí

A pesar de esta situación, los registros oficiales muestran una reducción en comparación con el año anterior. Durante el mismo período de 2025 se reportaron 29 asesinatos más que en 2026, según datos policiales.

Manta, Montecristi y Jaramijó continúan como los cantones con mayor número de hechos violentos. La concentración de casos en estas jurisdicciones mantiene en alerta a las autoridades de seguridad.

La Policía reiteró que fortalecerá los controles y la coordinación con la Fiscalía para garantizar que cada muerte violenta se investigue conforme a la ley y que los procedimientos forenses se cumplan de manera obligatoria.