En un espacio de entrevista de Manavisión Plus, el Coronel Geovanny Naranjo Rubio, Comandante de la Zona 4 de la Policía Nacional detalló el balance sobre la seguridad en Manabí al cierre de este 2025, el jefe policial detalló la cruda realidad de los indicadores de violencia, la operatividad de las bandas criminales en el perfil costanero y los desafíos logísticos que enfrenta la institución. Ante una tasa de homicidios que supera la media nacional, Naranjo desglosó las rutas del armamento y los avances en casos de conmoción social, como la reciente masacre en San Isidro.
-Coronel, al cerrar este 2025 vemos un incremento considerable en las muertes violentas en Manabí, superando años anteriores, aunque hay una baja en delitos comunes. ¿Cuál es la dinámica de inseguridad que ha marcado a la provincia este año?
Como Policía Nacional somos transparentes al presentar las cifras. Monitoreamos dos indicadores: la violencia, a través de homicidios intencionales, y la delincuencia, con ocho delitos de mayor connotación. Efectivamente, ha habido un incremento fuerte en homicidios, una dinámica que se mantiene en todo el territorio nacional, especialmente en la costa, debido a la cadena de valor del tráfico de drogas. La droga entra por la frontera norte y llega a Manabí para el acopio, facilitado por nuestro extenso sector rural y el perfil costanero más amplio del país, que permite la salida de lanchas rápidas.
El promedio nacional es de 47 homicidios por cada 100 mil habitantes; en Manabí hemos superado esa tasa llegando a 72. Lo más preocupante es Manta, donde el promedio llega ya a los 119 homicidios por cada 100 mil habitantes, convirtiéndola en una de las ciudades más violentas del país. Nuestra investigación revela que la principal motivación es el tráfico interno e internacional de droga.
-Manabí cierra el año con más de 1.200 homicidios. Ante tal magnitud, ¿cuenta la Policía con el personal y la logística necesaria para investigar y esclarecer estos hechos?
Nunca será suficiente el personal policial ante tal número de acontecimientos; el recurso resulta insuficiente. En el eje investigativo tenemos aproximadamente 200 personas y en inteligencia unas 100 más; es un trabajo conjunto entre los más de 3.500 policías de la provincia. Siempre habrá necesidad de más personal, recursos y tecnología, pero el trabajo ha sido fundamental. Gran parte de los asesinatos de mayor connotación han sido esclarecidos. Sin embargo, a veces nuestro trabajo se detiene en la instancia judicial; nos enfrentamos a situaciones donde debemos presentar pruebas para boletas de captura y el sistema lo hace difícil.
-Respecto al apoyo internacional, ¿qué resultados ha dejado la presencia de fuerzas especiales norteamericanas en Manta y cómo se articulan con ustedes?
La presencia de militares norteamericanos ha tenido muchísima relación, sobre todo con las Fuerzas Armadas. He mantenido contacto con funcionarios de esa entidad para coordinar y compartir información. La Policía en la provincia maneja muchísima inteligencia y es lo que hemos proporcionado para que ellos puedan coordinar sus labores con los militares. Siempre es bueno contar con este apoyo.
-Usted menciona un ranking de violencia por cantones. ¿Cuáles son los puntos más críticos y cuáles los que han logrado mantenerse con índices bajos?
Técnicamente lo manejamos por tasas según el número de habitantes. Los cantones con menor tasa de homicidios son Chone, El Carmen, Bolívar, Junín, Jipijapa y Paján. Por el contrario, los más violentos son Manta, Portoviejo, Sucre y Rocafuerte. En Sucre tenemos un problema derivado de la pelea de grupos de delincuencia organizada por el territorio y las economías ilegales.
-Sobre la masacre en San Isidro en el cantón Sucre, se reportó el uso de indumentaria militar por parte de los delincuentes. ¿Cómo obtienen este equipo y qué avances hay en la investigación?
El uso de uniformes policiales y militares se ha vuelto un modus operandi porque existe un vacío legal; la comercialización de estas prendas es indiscriminada y no hay normativa que la regule. En operativos recientes en Manta decomisamos fusiles y chalecos con un blindaje muy superior al que usa la Policía, capaces de resistir calibres mucho más fuertes que el de 9 milímetros.
Sobre San Isidro, un detalle clave fue que una de las víctimas identificó a los asesinos y alcanzó a enviar un mensaje de texto a su madre antes de morir. Ese indicio fue fundamental para identificar a varios de los causantes y estamos coordinando las boletas de detención. Esto confirma que las víctimas conocían a sus victimarios.
-¿Cuál es la ruta de ese armamento de grueso calibre que usan estas organizaciones?
Ya no son hipótesis, son hechos ciertos. El armamento entra mayoritariamente por la frontera sur, desde el Perú, donde se comercializa legalmente y luego es introducido al mercado negro nacional. Por eso el Gobierno está incrementando el control en el norte para evitar la droga y en el sur para evitar el ingreso de armas.
-En cuanto al sistema penitenciario en Manabí, ¿cómo está el control actualmente en cárceles como El Rodeo, Bahía o Jipijapa?
Se dividió la competencia, la Policía Nacional tiene el control en Bahía y Jipijapa, mientras que las Fuerzas Armadas está a cargo de El Rodeo. Esto ha dado resultados positivos y tenemos el control total. Una medida importante ha sido el traslado de reclusos de alta peligrosidad, identificados por inteligencia penitenciaria como gestores de extorsiones, hacia la nueva cárcel del Encuentro y otras en Guayaquil.
-Finalmente, Coronel, estamos en época de festividades y el delito de "sacapintas" suele incrementarse. ¿Qué recomendaciones da a la ciudadanía y qué operativos se despliegan para Navidad y Fin de Año?
La recomendación principal es no transportar grandes sumas de dinero en efectivo. Existen mecanismos tecnológicos para transacciones, pero si es estrictamente necesario, deben llamar al 911 para solicitar el custodio policial; es un protocolo gratuito y seguro.
Para este feriado, tenemos un plan operativo hasta el 6 de enero. Hemos sacado a personal administrativo a las calles para reforzar la seguridad en centros comerciales, ejes viales y eventos como el concurso de años viejos en Manta. En las carreteras tenemos competencia en ejes clave como la vía Santo Domingo-El Carmen-Rocafuerte y la ruta del Spondylus. El mensaje a la ciudadanía es que confíen en su policía y apoyen con denuncias a través del 1-800 DELITO o los nuevos canales digitales y códigos QR de información confidencial.

