Las Fuerzas Armadas de Ecuador ejecutaron la destrucción de 1.399 armas de fuego y 719 accesorios que habían sido decomisados en diversos operativos contra el crimen organizado en el país. El proceso técnico-legal, realizado en las instalaciones de una empresa acerera, se llevó a cabo tras cumplir con las debidas autorizaciones judiciales de la Fiscalía General del Estado.

El objetivo de esta acción es debilitar de forma directa las capacidades logísticas y de fuego de las estructuras delictivas transnacionales. Juan Liger, capitán de navío del Estado Mayor Conjunto, informó que el material destruido pertenecía a organizaciones criminales identificadas como Los Choneros, Los Lobos, Los Águilas y Los Lagartos.

Diversos tipos de armas de fuego

Entre el armamento eliminado constaban evidencias incautadas durante capturas de alto perfil, como la de Adolfo Macías, alias ‘Fito’, cabecilla de Los Choneros, a quien se le asociaron al menos diez armas de calibre nueve milímetros decomisadas en su inmueble. Asimismo, se destruyeron tres armas de largo alcance vinculadas a Darío Javier Peñafiel Nieto, alias ‘Topo’, señalado como lugarteniente de la misma agrupación delictiva.

Durante la jornada, los técnicos militares clasificaron y destruyeron un total de 1.204 armas letales y 195 armas de letalidad reducida. Dentro de las evidencias inutilizadas se contabilizaron pistolas, revólveres, rifles, fusiles, escopetas, carabinas y subametralladoras.

De acuerdo con las estimaciones de inteligencia militar, el valor comercial de este lote de armas en el mercado ilegal supera los 2,9 millones de dólares, lo que representa un fuerte impacto económico para las finanzas de las redes delictivas durante el primer semestre del año, proyectando una pérdida anual cercana a los 6 millones de dólares.

Armamento se decomisó en varias provincias

Por su parte, Miguel Ángel Ochoa, director nacional de Control de Armas del Comando Conjunto, explicó el procedimiento logístico aplicado al armamento proveniente de provincias como Guayas, Los Ríos, Manabí, Santo Domingo y Esmeraldas. El oficial detalló que, una vez recibida la orden de los jueces, las piezas pasan por una etapa de inutilización mediante cortes mecánicos de precisión antes de proceder a su fundición definitiva.

Este proceso técnico da continuidad a las políticas de seguridad nacional implementadas en el periodo anterior, recordando que durante el año 2025 la institución militar ya había destruido un total de 2.558 armas bajo esta misma modalidad.