La mañana de este lunes 6 de julio, una abogada identificada como Cerbanda Puertas fue asesinada por sujetos armados en pleno centro de Pedernales, en la provincia de Manabí.
El crimen ocurrió junto a las instalaciones de la Fiscalía del cantón, cuando los atacantes interceptaron a la víctima y le dispararon de forma directa.
Hasta el momento, las autoridades desconocen los móviles del asesinato, por lo que la Policía Nacional ha iniciado una investigación.
Así fue el crimen de la abogada en Pedernales
El hecho de sangre se registró en una zona de alta concurrencia, lo que generó pánico inmediato entre los funcionarios judiciales, abogados y transeúntes que circulaban por el sector.
Según información de los testigos, los sicarios actuaron con extrema rapidez, provocándole la muerte de forma inmediata a la víctima antes de darse a la fuga con rumbo desconocido.
Ante la alerta ciudadana, agentes de la Policía Nacional y unidades especializadas se trasladaron al sitio para acordonar el área del crimen.
El personal policial procedió a levantar los primeros indicios balísticos y a revisar las cámaras de seguridad cercanas para recabar información que permita identificar la ruta de escape de los verdugos de la joven abogada.
Crímenes de abogados despiertan preocupación
La Policía investiga si el ataque violento estaría relacionado con el ejercicio profesional de la abogada o si responde a motivaciones de otra índole.
Los peritos forenses realizaron el levantamiento del cadáver para trasladarlo al centro forense y continuar con los trámites de ley.
Este caso se suma a los recientes crímenes de abogados en la provincia de Manabí, disparando las alarmas en el sector judicial.
El pasado martes 9 de junio, el abogado Ferdinand Ponce Mieles fue asesinado mientras se encontraba estacionado en su vehículo en la avenida 113 de Manta.
Asimismo, en la ciudad vecina de Portoviejo, el abogado Fabián Chong fue ultimado el 23 de mayo en los exteriores de un restaurante ubicado en la avenida Reales Tamarindos.
A estos hechos se añaden los crímenes de dos funcionarios de la Fiscalía en Manta (22 de mayo) y el de un policía que también ejercía como abogado (5 de junio) en la capital manabita.
