Dos familias de Crucita atraviesan momentos de angustia tras la desaparición de dos de sus integrantes, un hecho que mantiene a la comunidad en vilo y ha generado una intensa búsqueda desde el pasado jueves.
El extranjero Uber Fanier Endo Jiménez, de 36 años y Jeipson José Mero Mero, de 30, desaparecieron después de salir juntos de una cancha de vóley. Ambos compartieron ese día en Crucita, y tras finalizar la partida alrededor de las 19h00, abandonaron el lugar dejando a sus familiares esperando noticias sobre su paradero.
La esposa de Endo explicó que su pareja, con quien habita en Las Gilces y dedicado a la labor de gavetero de pescados en el muelle de Los Ranchos de Crucita, solía ir a jugar vóley habitualmente después de su jornada laboral. El jueves pasado, como era su costumbre, invitó a Mero para acompañarlo en la cancha, pero tras el encuentro, ninguno de los dos hombres regresó a casa.
Hallazgos que complican el misterio
La noche de la desaparición, la Policía localizó la motocicleta de Endo abandonada en Los Ranchos, aún con el motor encendido. Al lado del vehículo, los agentes encontraron unas zapatillas pertenecientes a Endo y una camiseta de Mero, lo que acrecienta la incertidumbre sobre lo sucedido tras salir de la cancha.
Desde entonces las familias de ambos jóvenes han desplegado una intensa búsqueda y presentaron la denuncia oficial ante la Fiscalía. Hasta el momento, no han recibido llamadas ni mensajes que sugieran un secuestro extorsivo, lo que aumenta la preocupación tanto por la falta de información como por el bienestar de los desaparecidos.
Preocupación y solidaridad familiar
La situación es especialmente difícil para los hijos de ambas víctimas. La hija de Endo, de apenas tres años, experimenta una profunda tristeza debido a la prolongada ausencia de su padre. Por su parte, Mero, quien también es padre de un menor de edad, deja una familia igualmente desconcertada y preocupada por su seguridad y paradero.
Un familiar de Mero, dedicado a la pesca, declaró que la desaparición les resulta incomprensible, ya que aseguran que ambos hombres no habían manifestado problemas recientes ni recibido amenazas previas. Esta declaración refuerza la incertidumbre en torno al caso, pues tanto Endo como Mero mantenían una vida tranquila y sin conflictos visibles.
Apelación ciudadana y esperanza
Las familias mantienen la esperanza de encontrar a sus seres queridos en buen estado y piden a la ciudadanía que colabore brindando información útil. Solicitan que cualquier dato relevante sobre el paradero de los desaparecidos se reporte de inmediato al ECU-911. La comunidad de Crucita sigue atenta, mientras la búsqueda no cesa y los familiares se aferran a la esperanza de un pronto reencuentro.
Todas las miradas están puestas en las investigaciones y en el apoyo de la ciudadanía, mientras el entorno cercano no pierde la fe en hallar respuestas a este doloroso episodio.

