Este martes 31 de marzo de 2026, ocho pescadores originarios de la provincia de Manabí arribaron al Aeropuerto Internacional José Joaquín de Olmedo de Guayaquil, tras ser rescatados en aguas internacionales por la Armada de El Salvador. Los ciudadanos forman parte de la tripulación de 16 personas de la embarcación Negra Francisca Duarte II, la cual sufrió un siniestro el pasado 18 de marzo a unas 385 millas náuticas de la costa ecuatoriana. El retorno se produce luego de una operación de salvamento humanitario y gestiones consulares que permitieron el traslado de los sobrevivientes, quienes se encontraban a la deriva tras un incendio estructural en su nave pesquera.
Detalles del arribo a Guayaquil
El grupo de ocho hombres fue recibido en la terminal aérea entre escenas de alivio y júbilo. Este contingente se suma a otros tres pescadores que lograron retornar el pasado sábado 28 de marzo a través de vuelos comerciales gestionados de manera particular. Con este arribo, un total de once tripulantes ya se encuentran en territorio nacional, mientras las autoridades coordinan el traslado del resto del equipo.
La logística de retorno ha sido un esfuerzo conjunto. El abogado Jorge Chiriboga, representante de la embarcación, confirmó que se mantienen activos los protocolos con el consulado ecuatoriano en El Salvador para emitir los salvoconductos necesarios. El objetivo principal es asegurar que el total de los 16 tripulantes regrese a sus hogares en la provincia de Manabí de manera segura y ordenada.
Estado de salud y hospitalización
A pesar del éxito del rescate, la situación médica de algunos tripulantes sigue bajo vigilancia. Dos pescadores permanecen hospitalizados en centros de salud salvadoreños debido a las lesiones sufridas durante el incendio de la nave. Según los reportes médicos iniciales, uno de los tripulantes presenta quemaduras, mientras que el segundo recibe atención por heridas en las extremidades inferiores.
Se espera que estos dos ciudadanos reciban el alta médica en los próximos días para iniciar su proceso de repatriación. Las autoridades han enfatizado que su traslado solo se realizará cuando las condiciones de salud garanticen un vuelo sin riesgos. El resto de la tripulación que aún no llega a Ecuador se encuentra en buen estado general, aguardando la disponibilidad de cupos aéreos y trámites administrativos finales.
Cronología del siniestro en el Pacífico
La emergencia inició en la madrugada del 18 de marzo de 2026, cuando la embarcación Negra Francisca Duarte II, que había zarpado desde el puerto de Manta a inicios de mes, reportó un incendio en altamar. El incidente ocurrió cerca de la zona de Galápagos, dejando a los marineros sin medios de propulsión ni comunicación efectiva con las estaciones costeras durante varios días.
Durante el tiempo que permanecieron a la deriva, las familias en Manabí mantuvieron vigilias constantes. No fue hasta el 23 de marzo que la Armada de El Salvador localizó la lancha y ejecutó el rescate. El hallazgo de los 16 hombres con vida ha sido calificado por la comunidad pesquera local como un evento excepcional, dada la distancia de la costa y la magnitud del incendio reportado.
Celebraciones en San Mateo y Manta
Mientras el grupo aterrizaba en Guayaquil, en la parroquia de San Mateo, en el cantón Manta, se organizaban preparativos para una recepción masiva. Familiares y amigos de los rescatados se congregaron con orquestas y comida tradicional para celebrar el retorno de los sobrevivientes. Se prevé que los pescadores se trasladen vía terrestre desde Guayaquil hacia sus respectivos domicilios en las próximas horas.
Este recibimiento no solo marca el fin de la incertidumbre para las familias, sino que refuerza los lazos de la comunidad pesquera artesanal. Los habitantes de las caletas han manifestado su apoyo incondicional a los tripulantes, quienes enfrentaron condiciones extremas de deshidratación y exposición antes de ser detectados por las patrullas internacionales en el océano Pacífico.
Investigaciones sobre las causas del incendio
Pese a la alegría del reencuentro, existe una demanda clara por parte de los deudos y gremios pesqueros: la investigación de las causas del siniestro. Las autoridades marítimas de Ecuador y El Salvador han iniciado la recopilación de testimonios para determinar qué originó el fuego en la Negra Duarte II. "Esperemos que lleguen todos para saber exactamente qué pasó", recalcó el abogado de la embarcación.
La seguridad en las faenas de pesca blanca y la respuesta ante emergencias en aguas internacionales vuelven al centro del debate público. Este caso expone la vulnerabilidad de los pescadores artesanales ante fallas mecánicas o incendios en zonas alejadas de la jurisdicción nacional, donde la solidaridad internacional y los convenios de búsqueda y salvamento (SAR) resultan vitales para salvar vidas.
Impacto de la cooperación internacional
El rescate exitoso subraya la importancia de la cooperación entre las naciones ribereñas del Pacífico. La intervención de la Armada de El Salvador fue determinante, pues el operativo se realizó en una zona de difícil acceso para las patrullas convencionales. La coordinación diplomática posterior ha permitido agilizar los documentos de identidad temporales para quienes perdieron sus pertenencias en el hundimiento.
El caso de la Negra Francisca Duarte II se suma a las estadísticas de salvamento en el corredor marítimo regional. Las autoridades ecuatorianas han agradecido formalmente el apoyo del gobierno salvadoreño, destacando que la prioridad absoluta fue preservar la integridad de los 16 tripulantes. En los próximos días, se espera la llegada del último grupo para cerrar este capítulo que mantuvo en vilo a la provincia de Manabí.
