El retorno de los pescadores ecuatorianos rescatados en El Salvador inició formalmente con la llegada de tres tripulantes al aeropuerto de Guayaquil. Estos ciudadanos arribaron durante la madrugada de este sábado 28 de marzo tras sobrevivir a un siniestro ocurrido la madrugada del miércoles 18 de marzo de 2026, en aguas internacionales del océano Pacífico, a aproximadamente 385 millas náuticas de Manta.
Según un medio de comunicación nacional, los familiares de los marinos costearon los pasajes aéreos de este primer grupo para acelerar el reencuentro ya en Ecuador. También se informó que la Cancillería ecuatoriana gestionó pasaportes de emergencia electrónicos para garantizar que los pescadores rescatados puedan cruzar las fronteras sin mayores contratiempos.
Cronograma de arribo y hospitalización
Un grupo de once pescadores adicionales confirmó su llegada al territorio ecuatoriano para el próximo martes 31 de marzo. Mientras tanto, dos tripulantes permanecen bajo vigilancia médica en casas de salud salvadoreñas debido a las heridas sufridas durante el grave incidente. Sin embargo, el retorno de estos heridos dependerá estrictamente del alta médica que otorguen los especialistas extranjeros.
Por esta razón, el abogado de la embarcación coordina los detalles logísticos para que la mayoría del grupo coincida en su viaje final. El objetivo principal de las familias es asegurar que todos los sobrevivientes regresen sanos para ofrecer sus testimonios oficiales ante las autoridades.
De momento, los parientes de los marinos prefieren evitar declaraciones públicas hasta que la totalidad de la tripulación esté finalmente en sus hogares. Por lo tanto, el silencio en esta zona de Manabí refleja la angustia vivida desde que se reportó la pérdida del buque pesquero. En medio de la incertidumbre, los habitantes del sector esperan conocer los detalles exactos del naufragio que mantuvo en vilo a toda la comunidad.
Detalles del siniestro en altamar
La embarcación Negra Francisca Duarte II zarpó con seis lanchas desde el puerto de Manta el pasado 2 de marzo de 2026. Lamentablemente, durante la ruta de regreso ocurrida el 18 de marzo, un incendio afectó gravemente la estructura del buque a gran distancia.
El incidente se registró exactamente a unas 385 millas de la costa manabita y a 235 millas de la isla San Cristóbal. Debido a esto, la tripulación tuvo que abandonar la nave principal para salvaguardar sus vidas en medio de la inmensidad del océano. Por consiguiente, el rescate final en El Salvador puso fin a varios días de incertidumbre para las familias manabitas que esperaban noticias.
La defensa técnica de los pescadores sospecha que el incendio no fue un evento accidental ocurrido por fallas mecánicas dentro del barco. Según Jorge Chiriboga, abogado del caso, existen indicios de que la nave fue interceptada por un dron y un buque guardacostas extranjero. Por esta causa, los perjudicados exigen que las autoridades competentes realicen todas las investigaciones legales necesarias para esclarecer las causas del siniestro.
De esta manera, se busca determinar si existió una intervención externa que provocara la destrucción total de la herramienta de trabajo pesquero. Los testimonios de los dieciséis tripulantes serán fundamentales para sustentar la denuncia formal ante los organismos de justicia del Ecuador.
