El Municipio de Santo Domingo inició el martes los trabajos de rebacheo en calles alternas utilizadas por la construcción del paso a desnivel en la terminal terrestre. Las labores comenzaron con el fresado en la calle Cadmo Zambrano, tras reclamos ciudadanos por el deterioro vial y demoras de cuatro meses.

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Las intervenciones se concentran en las vías que soportan el tráfico desviado por la obra del paso a desnivel. Según estimaciones municipales, estas calles registran al menos 30 mil vehículos por día.

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La calle Hólger Polanco es una de las vías alternas. - Centro

El primer frente de trabajo se ejecutó en la calle César Fernández. Allí se realizó el fresado total del asfalto. Hasta el mediodía del día siguiente, la maquinaria y los obreros permanecían a la espera de la colocación de la nueva carpeta asfáltica.

Debido al cierre total en ese tramo, los buses urbanos circulan ahora por la calle Carlos López Santander. Mientras tanto, los interprovinciales utilizan la calle Hólger Polanco como ruta alterna.

Calles intervenidas y alcance de trabajos de rebacheo

Otra vía intervenida es la calle Humberto Fiallos, en el sector Caminos Vecinales. En este punto, el fresado se ejecuta únicamente en tramos críticos.

Sin embargo, vecinos del sector expresaron inconformidad. Marianela Rojas señaló que en algunos sitios donde se taparon huecos ya reaparecieron orificios tras el rebacheo.

Según su versión, la lluvia arrastró la mezcla asfáltica colocada días atrás. Además, denunció que obreros depositaron material cerca de alcantarillas, lo que podría obstruir ductos y generar riesgos de inundaciones.

Demoras y explicación oficial

Los conductores esperaron cuatro meses para que se inicie el rebacheo en estas vías alternas. Durante ese tiempo, los huecos se ampliaron por el tránsito pesado y las lluvias.

El alcalde Wilson Erazo atribuyó la demora a trámites burocráticos para la compra de asfalto y diésel. Según indicó, estos procesos dependen de la provisión de Petroecuador.

Mientras tanto, calles como la Río Yasuní, que conecta las avenidas Esmeraldas y Tsáchila, continúan con baches de gran tamaño. Conductores piden que esas vías también se incluyan en el plan de intervención.

Impacto en la movilidad urbana

Las calles alternas asumieron una carga vehicular superior a la habitual. Por ello, el deterioro avanzó con rapidez durante los meses de construcción del paso a desnivel.

El rebacheo busca mejorar la seguridad vial y reducir daños en los vehículos. Además, pretende facilitar el acceso a la terminal terrestre mientras avanza la obra principal.

El Municipio no precisó una fecha de culminación total de los trabajos. No obstante, la maquinaria continúa desplegada en distintos frentes.