Cada 28 de noviembre, la Iglesia Católica honra a Santa Catalina Labouré, hija de la Caridad que recibió en 1830 las apariciones de la Virgen María en París.

Infancia y vocación de Santa Catalina

Catalina Zoe Labouré nació el 2 de mayo de 1806 en Fain-lès-Moutiers, Borgoña, undécima de 17 hijos de una familia campesina. A los 9 años quedó huérfana y eligió a la Virgen como madre.

A los 22 años entró en el postulantado de las Hijas de la Caridad en Châtillon-sur-Seine y, en abril de 1830, inició el seminario en la casa madre de la rue du Bac 140, París.

Las apariciones de 1830

La noche del 18 al 19 de julio de 1830, el ángel de la guarda de Santa Catalina la despertó y condujo a la capilla, donde la Virgen María se le apareció durante más de dos horas.

Meses después, el 27 de noviembre, en la misma capilla, la Virgen se le presentó sobre un globo, con anillos que emitían rayos, y le pidió acuñar una medalla con la imagen y la oración: “Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti”.

La Virgen prometió gracias abundantes a quienes la llevaran con confianza.

Acuñación y difusión de la medalla

En 1832, con autorización del arzobispo de París Mons. de Quélen, se acuñaron las primeras 2.000 medallas.

Además, tras curaciones y conversiones notables, especialmente durante la epidemia de cólera de 1832, se difundió mundialmente y el pueblo la llamó “Medalla Milagrosa” .

Vida oculta y muerte

Desde 1831 hasta su muerte, Catalina sirvió 45 años como portera, sacristana y cuidadora de ancianos en el hospicio de Enghien (rue de Picpus, París).

Solo su confesor, el P. Jean-Marie Aladel, y más tarde la superiora conocieron su secreto. Murió el 31 de diciembre de 1876 a los 70 años. Su cuerpo incorrupto se conserva en la capilla de la rue du Bac.

Canonización

Fue beatificada el 28 de mayo de 1933 por Pío XI y canonizada el 27 de julio de 1947 por Pío XII tras verificar dos milagros. Asimismo, es la primera santa vidente del siglo XIX canonizada.

Celebración del 28 de noviembre

La memoria litúrgica de Santa Catalina se fijó el 28 de noviembre porque el 27 de noviembre de 1830 fue sábado (día tradicionalmente mariano) y la Iglesia trasladó la fiesta al día siguiente.

En la Capilla de la Medalla Milagrosa (140 rue du Bac) se celebran misas solemnes y peregrinaciones internacionales.

Legado de Santa Catalina

La Medalla Milagrosa es una de las devociones marianas más extendidas: se han acuñado más de mil millones de ejemplares. También, la capilla de la rue du Bac recibe más de dos millones de peregrinos al año.

Catalina es patrona de las Hijas de la Caridad en su misión hospitalaria y educativa.