El Municipio de Quito, junto a comerciantes del Mercado Mayorista, ejecuta el programa Canasta Esperanza, una iniciativa que recupera alimentos en riesgo de desperdicio y los entrega semanalmente a familias vulnerables para fortalecer su seguridad alimentaria.
Cada semana, frutas y verduras que podrían desecharse se transforman en canastas alimenticias. Estos productos, aún aptos para el consumo humano, se redistribuyen a hogares que enfrentan dificultades para cubrir su alimentación diaria.
Entrega de la Canasta Esperanza
La más reciente jornada se realizó el 24 de febrero de 2026. Durante la activación, decenas de familias recibieron canastas con un peso aproximado de 10 a 14 kilos, compuestas por productos frescos.
Para los beneficiarios, la entrega representa un alivio temporal en su economía familiar. Los alimentos permiten cubrir varios días de consumo, especialmente en hogares con niñas y niños.
Canasta Esperanza: recuperación de alimentos y logística solidaria
La iniciativa se coordina desde el eje social del Municipio de Quito. El trabajo articulado incluye a comerciantes del mercado y al Patronato San José.
El proceso inicia con recorridos por los pasillos y plataformas del Mercado Mayorista. Allí se identifican productos que no se venderán, pero que mantienen condiciones adecuadas para el consumo.
Según explicó Zadkiel Cárdenas, secretario de Educación, cada semana se recuperan estos alimentos y se arman entre 80 y 100 canastas, una labor sostenida desde hace aproximadamente un año y medio.
Impacto social y participación de comerciantes en la Canasta Esperanza
El gerente del Mercado Mayorista, Rossman Ramiro Camacho, destacó la participación de los 1.400 comerciantes que operan en el centro de abastos. Indicó que aportan respaldo logístico y humano para garantizar la continuidad del programa.
Desde el Patronato San José, su directora Ruth Narváez señaló que muchas familias atraviesan situaciones económicas complejas. Algunas no logran cubrir las tres comidas diarias.
En ese contexto, la Canasta Esperanza aporta de forma directa a la alimentación básica. La entrega prioriza a hogares identificados mediante los programas sociales municipales.
Contexto nacional y sostenibilidad del programa
La iniciativa se desarrolla mientras continúa el debate nacional sobre la reforma al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD). Diversos actores han advertido posibles efectos en los presupuestos locales.
Ante ese escenario, programas como la Canasta Esperanza muestran el alcance de las políticas sociales municipales cuando se combinan con la participación ciudadana y privada.
El Municipio no ha informado cambios en la planificación del programa. Hasta ahora, las entregas continúan con periodicidad semanal y cobertura constante.

