La parroquia rural de Pomasqui inauguró la "Troleteca", una biblioteca comunitaria instalada dentro de un trolebús donado por la Empresa de Pasajeros de Quito, el domingo 9 de febrero de 2026. La unidad dejó de circular tras cumplir su vida útil y ahora ofrece un espacio cultural para niños, jóvenes y familias. El proyecto surgió de la coordinación entre el gobierno parroquial, vecinos y el Municipio, con el objetivo de fomentar la lectura y reutilizar infraestructura pública.
La donación de la Troleteca
La donación se concretó en septiembre de 2025. Desde entonces, la comunidad organizó mingas para adecuar el interior del vehículo. Pintaron, instalaron estanterías y adaptaron mobiliario de la Troleteca.
Durante la inauguración, la presidenta del Gobierno Parroquial, Irina Mora, destacó el trabajo colectivo. Señaló que el trolebús "fue tomando vida" gracias a manos comprometidas.
El espacio cultural busca convertirse en punto de encuentro. Además, ofrecerá acceso gratuito a libros y actividades educativas para la población local.
Donación y adecuación comunitaria de la Troleteca
La Empresa de Pasajeros de Quito entregó la unidad tras culminar su servicio operativo. El vehículo circuló durante décadas en la capital y cumplió su ciclo técnico.
Posteriormente, el GAD parroquial gestionó la transformación. Las mingas incluyeron limpieza, pintura, refuerzos estructurales y adecuaciones internas. Así, el trole pasó de transporte urbano a biblioteca.
Vecinos y voluntarios participaron activamente. Esta colaboración redujo costos y fortaleció el sentido de pertenencia del proyecto cultural de la Troleteca.
Renovación del sistema de trolebuses
El gerente general de la Empresa de Pasajeros, Xavier Vásquez, explicó que el Municipio adquirió 60 trolebuses 100 % eléctricos. Esta renovación permitió retirar unidades antiguas.
Según indicó, algunos troles habían operado hasta 30 años. Con la nueva flota, se abrió la posibilidad de darles un segundo uso comunitario.
Por ello, la entidad impulsa el programa "Una segunda vida", que promueve reutilización social o reciclaje responsable de los vehículos.
Destino de otras unidades donadas
Desde 2025, la Empresa de Pasajeros ha entregado 14 unidades no operativas. De ellas, 11 se destinaron a gobiernos autónomos descentralizados.
Otra unidad se asignó a la Unidad Educativa Fiscal Aida Gallegos de Moncayo para un proyecto pedagógico. Además, dos trolebuses funcionan como consultorio médico y refugio para mujeres víctimas de violencia en La Maná, Cotopaxi.
El último fin de semana, la parroquia Pifo también recibió una unidad. Allí se implementará un proyecto turístico cultural, el tercero en esa localidad.
Función cultural de la Troleteca
En Pomasqui, la Troleteca operará como biblioteca barrial. Contará con estanterías, mesas de lectura y actividades formativas. El acceso será abierto para estudiantes y familias.
El objetivo consiste en fortalecer hábitos de lectura y ofrecer espacios seguros para el aprendizaje. Además, el proyecto dinamiza la vida cultural de la parroquia rural.
La reutilización del trolebús también reduce desechos y alarga la vida útil de materiales. Esta práctica contribuye a la gestión ambiental responsable.
Vinculación comunitaria y sostenibilidad
La Empresa de Pasajeros indicó que su trabajo no solo se enfoca en transporte eficiente, seguro e inclusivo. También promueve vínculos sociales con barrios y parroquias.
Las donaciones gratuitas a instituciones públicas o privadas sin fines de lucro buscan apoyar proyectos educativos, sociales o culturales. Cuando no es posible reutilizar, se prioriza la chatarrización para reciclaje.
Así, la biblioteca en trolebús de Pomasqui se integra a una estrategia más amplia de sostenibilidad y participación ciudadana en el Distrito Metropolitano de Quito.
Con esta iniciativa, el antiguo trole deja de transportar pasajeros y ahora moviliza conocimiento, reforzando la oferta cultural comunitaria.
