Las ventas en los comedores y restaurantes de Portoviejo registraron una baja durante la reciente celebración del Día del Padre, según señalan los propios comerciantes del sector.
Expectativas vs. realidad en los locales tradicionales
El comedor Carmita, especializado en comida criolla, fue uno de los más afectados por la baja afluencia de clientes.
Su propietaria, Carmen Alcívar, indicó que las ventas fueron tan reducidas que incluso tuvo que regalar parte de su producción para evitar pérdidas.
"Yo me preparé porque otros años he tenido bastantes ventas por esta festividad. El año pasado vendí cerca de 500 platos, y le digo que el domingo si vendí 50 fueron muchos", afirmó.
Alcívar explicó que la jornada estuvo muy por debajo de lo esperado, pese a las experiencias de años anteriores donde el Día del Padre representaba un incremento importante en sus ingresos.
Además, señaló que factores externos también pudieron influir en la baja afluencia de clientes.
"Yo digo que fue por eso, porque en mi familia los hombres no quisieron salir de la molestia que les causó el empate de la selección el sábado, prefirieron quedarse en casa y comer ahí cualquier cosa", comentó.
Lejos del dinamismo del Día de la Madre
Patricio Demera, propietario del comedor el Mezón en el Mercadazo en Portoviejo, indicó que en términos generales las ventas no cumplieron las expectativas.
"Siempre en los días festivos la venta se duplica, pero el domingo fue la excepción. Se vendió muchísimo más en el Día de la Madre que en esta ocasión", mencionó. Además, señaló que las ventas del Día del Padre apenas alcanzaron cerca del 50% en comparación con el año anterior.
La misma percepción fue compartida por Nelly Medina, propietaria del comedor Velásquez, quien aseguró que la jornada se comportó como un día normal.
"El domingo fue un día normal, no hubo afluencia de gente. De hecho, vendimos menos que en un día normal. Lo normal es vender unos 50 platos, ayer no llegamos ni a eso", explicó.
Medina agregó que, a diferencia del Día de la Madre, en esta ocasión no se abastecieron con gran cantidad de productos debido a las bajas expectativas.
La preferencia apuntaba por quedarse en casa
A esta situación se suma la percepción de algunos ciudadanos, como Adela Chávez, quien comentó que su plan era salir a celebrar con su esposo, pero finalmente cambiaron de decisión.
"Yo lo invité a salir por el Día del padre, le dije para ir a comer su plato favorito que es comida criolla pero él prefirió quedarse en casa y que le hiciera comida ahí", dijo.
En general, los comerciantes coinciden en que el Día del Padre ya no genera el mismo movimiento económico de años anteriores, a diferencia del Día de la Madre, que continúa siendo la festividad de mayor dinamización para el sector.
