Capas adornadas con perlas, bordados y coronas doradas engalanan por estos días las imágenes de decenas de vírgenes ubicadas en nichos y grutas de varios sectores de Portoviejo. "Es que es el mes de María y hay que festejarla", dice Vicenta Castro de Soledispa, quien lleva más de medio siglo organizando rezos y misas en honor a la Virgen María en su mes conmemorativo.
Su casa, ubicada en la avenida Guayaquil, de Portoviejo, es uno de los puntos tradicionales de encuentro para decenas de devotos católicos. "Aquí hacemos el peregrinaje de la Virgen María, la imagen va en una cajita aparte; la gente se anota con tiempo para recibirla en su casa", explica la abogada, quien hace dos semanas realizó el tradicional velorio con la presencia del párroco del sector.
La tradición de dedicar mayo a la Virgen María forma parte de una práctica arraigada desde hace siglos en la Iglesia Católica y que continúa vigente en parroquias y hogares alrededor del mundo. De acuerdo con ACI Prensa, el origen de esta conmemoración se remonta a antiguas celebraciones relacionadas con la primavera y la fertilidad en culturas como la griega y la romana, costumbres que posteriormente fueron incorporando elementos cristianos hasta convertirse en una devoción mariana.
Siglos de devoción a la Virgen María
Con el paso del tiempo, la Iglesia instauró prácticas espirituales dedicadas a María. Una de estas data de antes del siglo XII con la tradición del Tricesimum o "devoción de treinta días a María". Estas celebraciones se llevaban a cabo entre el 15 de agosto y el 14 de septiembre. Y, ya desde el siglo XIX, mayo quedó plenamente identificado como el mes mariano.
Así, por ejemplo, este mes se recuerdan las apariciones de la Virgen en varias partes del mundo. Una de las más famosas es la de la Virgen de Fátima, en Portugal; Virgen de Lourdes, en Francia y la de la Virgen de Guadalupe, en el Tepeyac, México.
En Portoviejo, una imagen que tiene un lugar especial es la Virgen de la Merced, que resistió el terremoto del 16A, señala Édison García. La figura estaba junto a la recordada Farmacia Imperial, que colapsó en la esquina de la avenida Guayaquil y Rocafuerte, en plena zona cero de la catástrofe. "Los vecinos rescatamos la imagen y la pusimos aquí, al frente de donde estaba la farmacia", dijo García.
Actualmente, la figura está en un nicho donde se realizan actividades religiosas, como el rezo del rosario. Estas expresiones de fe se desarrollan tanto en templos como en espacios familiares y buscan destacar la figura de a Virgen María dentro de la vida cristiana.

