Los 24 nietos, 35 bisnietos y 8 tataranietos de Juan María Zambrano Avellán son testimonio de los 101 años de vida que está a punto de cumplir.
Nació el 24 de junio de 1925 en el sitio El Morro de Calceta, pero se radicó desde muy joven en Portoviejo, cantón que ahora considera como propio.
Tras más de un siglo de vida, este manabita conserva la curiosidad por mantenerse informado a través de los noticieros locales y nacionales, mira las noticias sentado en la sala de su casa, donde pasa los días en compañía de su esposa Rosa Véliz, con quien procreó siete hijos.
La clave de sus 101 años
Superar el siglo de vida con la claridad de "Juanito", como le conocen en su barrio, es un gran logro que él atribuye a la buena alimentación de su niñez y juventud. En aquellos tiempos "el fréjol seco bramaba" en las cocinas donde eran muy escasos la carne y el pescado, sostiene.
A sus casi 101 años tiene dificultades para ver (debe levantarse los párpados) pero no tuvo inconveniente para identificar a este equipo periodístico, ni tampoco para recordar los nombres de sus padres: María Avellán y Manuel Zambrano.
Cuenta que llevó un estilo de vida sano, lo que ha sido la clave de su longevidad. "Me dediqué a mis hijos, he sido sano toda la vida, ni bebedor ni jugador, me gusta respetar para que me respeten", señaló.
Sacó adelante a su familia con arduo trabajo
Recordó que las jornadas laborales en su momento se pagaban con un sucre. Primero fue chofer de carro, luego oficial y tiempo después trabajó en una ladrillera. Todo fue necesario para llevar la comida a casa y que sus hijos no sufrieran las carencias que él vivió.
El próximo 24 de junio del 2026 cumplirá 101 años, sobreviviendo a dos terremotos y a la COVID-19, y manteniéndose como pilar de un legado familiar que continúa creciendo generación tras generación.
