Aunque el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (INOCAR) había anunciado un periodo de oleaje entre el 5 y el 8 de junio, actualmente el mar en la parroquia Crucita se mantiene en calma.

 El comportamiento del océano puede variar

Freddy Farfán, rescatista acuático de la parroquia Crucita, explicó que las condiciones actuales no reflejan un escenario de mar bravo. Sin embargo, recordó que el comportamiento del océano puede variar y que los pronósticos oficiales son determinados por el INOCAR.

"Actualmente el mar está tranquilo, siempre el tema de oleajes lo determina el INOCAR, sin embargo, desde mi perspectiva esta semana no va a haber mar brava", señaló.

Comerciantes mantienen medidas de prevención

Pese a la tranquilidad del mar, habitantes y propietarios de negocios de Crucita aseguran estar preparados ante la posibilidad de un oleaje o aguaje fuerte, debido a experiencias anteriores donde el agua ingresó a viviendas y locales.

Desde el restaurante Rimini, Maicol Ruiz mencionó que aunque observan el mar calmado, mantienen activas sus medidas de prevención para evitar pérdidas.

"Los sacos de arena son la salvación, cuando vienen las olas fuertes. Así nos preparemos, igual hay que estar prevenidos", comentó.

El comerciante recordó que en años anteriores el negocio sufrió afectaciones por el ingreso del agua, lo que provocó daños en algunos enseres.

Intervenciones para proteger la zona sur de Crucita

Como parte de las acciones preventivas, la presidenta del GAD parroquial de Crucita, Diana Castro, informó que la zona sur de la parroquia está siendo intervenida con maquinaria de la Prefectura de Manabí.

Los trabajos contemplan la colocación de piedras escolleras y la construcción de un muro de contención elevado, debido a que este sector es uno de los más afectados cuando coinciden los periodos de aguaje y oleaje.

Mientras continúan las labores de protección, la comunidad permanece atenta y preparada ante cualquier cambio en las condiciones del mar.