El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) denunció que alrededor de 180 niños han muerto a causa de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán en el marco de la ofensiva desatada el 28 de febrero.

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La oficina de UNICEF se mostró "profundamente preocupada por el impacto letal que la actual escalada militar en Irán está teniendo en la infancia", resaltando que hasta ahora ha dejado "unos 180 niños y niñas muertos y muchos más heridos".

Mayoría de víctimas fallecieron en ataque contra una escuela

La entidad añadió que "entre las víctimas se encuentran 168 niñas que perdieron la vida cuando un ataque alcanzó la escuela primaria femenina Shajaré Tayebé, en Minab, en horario escolar", lamentando que la mayoría de las víctimas eran alumnas de entre 7 y 12 años.

"Además, doce niños murieron en otras escuelas de cinco lugares diferentes de Irán", subrayó. "Estas víctimas infantiles son un duro recordatorio de la brutalidad de la guerra y la violencia contra la infancia, que impacta en las familias durante generaciones enteras", añadió la UNICEF.

Así, recordó que "los niños y las escuelas están protegidos por el Derecho Internacional Humanitario", incidiendo en que estos centros "deben ser lugares seguros" y advirtiendo que el impacto en la infraestructura civil esencial representa una amenaza directa para su bienestar.

"Al menos 20 escuelas y diez hospitales han resultado dañados en Irán, lo que ha interrumpido el acceso a la educación y a servicios de salud esenciales", apuntó UNICEF, reclamando que se garanticen las obligaciones de protección de civiles.

"De acuerdo con el Derecho Internacional Humanitario, la vida y el bienestar de los niños deben protegerse siempre", reiteró el organismo, que "sigue de cerca la situación" y "está listo para apoyar los esfuerzos humanitarios".

Trabajan en identificar a las víctimas 

El jefe del aparato judicial de Hormozgán, Mojtaba Qahremani, afirmó que hasta ahora se ha podido identificar a 140 de los fallecidos, mientras que se requerirán pruebas de ADN para identificar a otras 25 personas.

Qahremani hizo hincapié en que los fragmentos de las armas utilizadas en el bombardeo han sido localizados para su análisis de cara a una investigación, cuyas conclusiones podrían ser llevadas ante tribunales internacionales.

La ofensiva ha dejado hasta la fecha más de 1.200 muertos en Irán. Entre los fallecidos figuran el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y varios ministros, mientras que Irán ha respondido lanzando misiles y drones contra Israel e intereses estadounidenses.