Un terremoto de magnitud entre 5,8 y 6 sacudió la madrugada de este 17 de marzo a Cuba, en medio de un apagón nacional que dejó a gran parte del país sin servicio eléctrico, telefónico y de internet. El sismo fue percibido principalmente en las provincias orientales de Guantánamo y Santiago de Cuba, según reportes oficiales y organismos internacionales.
El Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) informó que el movimiento telúrico se registró a las 00h28 hora local, con una magnitud de 6,0 y una profundidad de 20 kilómetros. El epicentro se localizó en el mar, a 37 kilómetros al sureste de Imías, en la provincia de Guantánamo. Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos y entidades europeas situaron la magnitud en 5,8.
Cuba registra crisis energética y alimentaria
El evento sísmico coincidió con un apagón de gran escala que afectó a la mayor parte del territorio cubano, interrumpiendo servicios básicos como electricidad, telecomunicaciones e internet. Esta situación se enmarca en la actual crisis energética que enfrenta el país, caracterizada por limitaciones en el suministro de combustible.
De acuerdo con información oficial, las dificultades energéticas están relacionadas con restricciones en la importación de petróleo, lo que ha impactado la capacidad de generación eléctrica en la isla. Este escenario ha derivado en cortes prolongados de energía en varias regiones durante las últimas semanas.
Habitantes de las zonas afectadas reportaron haber sentido el sismo durante varios segundos, lo que generó preocupación en medio de la falta de iluminación y comunicación. Sin embargo, hasta el momento no se han difundido reportes oficiales sobre víctimas o daños materiales significativos derivados del movimiento telúrico.
Dificultades para la evaluación de posibles afectaciones
El CENAIS indicó que el sismo fue perceptible en distintas localidades del oriente cubano, una zona con actividad sísmica moderada debido a su cercanía con fallas geológicas en el Caribe. Las autoridades mantienen el monitoreo ante posibles réplicas. La coincidencia entre el temblor y el apagón ha generado dificultades adicionales para la evaluación de posibles afectaciones, debido a la limitada capacidad de comunicación en varias áreas del país.
En este contexto, organismos de emergencia y autoridades locales continúan recabando información sobre el impacto del sismo, mientras se trabaja en la restitución progresiva de los servicios básicos. Cuba enfrenta actualmente uno de los escenarios energéticos más complejos de los últimos años, con afectaciones que inciden en la vida cotidiana de la población y en la operatividad de infraestructuras clave.
