Justo antes de abordar el avión Air Force One para regresar a su país, la delegación oficial de Estados Unidos, que incluía al presidente Trump, arrojó a un contenedor de basura todos los obsequios recibidos durante su visita a China debido a estrictas razones de ciberseguridad. El suceso tuvo lugar exactamente al pie de la escalerilla del avión presidencial.
Los integrantes de la comitiva depositaron en los recipientes destinados para desechos una amplia variedad de objetos entregados por las autoridades chinas. Entre los elementos descartados de manera definitiva se encontraban acreditaciones oficiales, teléfonos móviles, pines decorativos, insignias conmemorativas y demás artículos diplomáticos proporcionados durante la estancia en el país asiático.
La decisión inquebrantable de deshacerse de todo este material responde a los rigurosos y muy estrictos protocolos de contrainteligencia que las principales agencias de seguridad aplican constantemente en los viajes internacionales.
Trump arrojó algo a la basura antes de subir al avión
El objetivo principal de esta radical medida es evitar cualquier posibilidad latente de espionaje, rastreo digital o infiltración en las redes gubernamentales mediante dispositivos electrónicos o elementos físicos que pudieran contener micrófonos ocultos o avanzados sistemas de geolocalización de alta tecnología.
Durante el desarrollo completo de la intensa agenda oficial en territorio chino, el equipo diplomático estadounidense no utilizó en ningún momento sus equipos tecnológicos habituales ni profesionales.
En cambio, los funcionarios utilizaron de manera exclusiva teléfonos móviles de usar y tirar. Estos móviles específicos estaban configurados únicamente para sostener comunicaciones completamente temporales y carecían totalmente de cualquier tipo de información clasificada o de datos personales que pudieran considerarse como material altamente sensible para todos.
Fuertes medidas preventivas al finalizar la visita oficial
Paralelamente a estas importantes acciones de prevención informática, los teléfonos celulares personales y los equipos portátiles de todos los miembros de la delegación permanecieron bajo un estricto e ininterrumpido resguardo dentro de la aeronave presidencial a lo largo de toda la prolongada gira de Estado.
Estos valiosos y confidenciales dispositivos fueron almacenados de manera segura dentro de las reconocidas bolsas de Faraday. Este tipo específico de fundas especiales se diseñan con materiales metálicos particulares que bloquean de manera absoluta cualquier tipo de señal electromagnética externa, impidiendo conexiones celulares o redes wifi.
Adoptar estas fuertes medidas preventivas al finalizar una visita oficial establece un claro y contundente precedente respecto al delicado manejo de la importante seguridad informática gubernamental a nivel mundial.
