Un grupo de periodistas estadounidenses y guardias de seguridad chinos protagonizaron una acalorada discusión este jueves 14 de mayo durante la visita oficial del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, al histórico Templo del Cielo en Pekín. El incidente ocurrió mientras el mandatario norteamericano recorría el recinto junto a su homólogo chino, Xi Jinping.
Este recorrido se dio en el marco de una gira diplomática de alto nivel destinada a fortalecer los lazos bilaterales entre ambas potencias. El altercado se originó cuando los agentes de seguridad chinos restringieron el paso a la delegación de prensa que acompaña a la Casa Blanca, solicitándoles que esperaran en una habitación lateral del complejo.
Donald Trump cumple visita oficial a China
La medida de seguridad fue recibida con resistencia por parte de los reporteros, quienes argumentaron que el bloqueo les impedía cumplir con la cobertura de los movimientos presidenciales acordados en el protocolo de la visita de Estado.
Durante el enfrentamiento verbal, que incluyó gritos y ademanes, los comunicadores intentaron explicar a los guardias la urgencia de su acceso. "Tenemos que movernos, tenemos que ir", exclamaba uno de los reporteros mientras el grupo intentaba avanzar hacia la zona donde se encontraban los mandatarios.
La situación generó un momento de evidente desconcierto entre el personal de seguridad local, quienes se mostraron notablemente sorprendidos por la vehemencia del comportamiento de la prensa extranjera. Finalmente, tras varios minutos de tensión y ante la insistencia de los representantes de los medios de comunicación, los efectivos de seguridad permitieron el paso de los reporteros.
Monumentos más emblemáticos de la capital china
El incidente, aunque breve, puso de manifiesto las diferencias en los protocolos de control de masas y manejo de prensa que existen entre ambas naciones. El Templo del Cielo es uno de los monumentos más emblemáticos de la capital china, y su elección para el encuentro entre Trump y Xi Jinping subraya la importancia simbólica de la visita.
A pesar del altercado con el cuerpo de prensa, la agenda presidencial continuó según lo previsto, centrándose en temas de comercio, seguridad regional y cooperación económica. Las autoridades de Pekín no han emitido un comunicado oficial sobre el incidente, el cual fue documentado por diversos medios internacionales presentes en la cobertura.
