El cárcel de São Pedro de Alcântara, ubicada en el Gran Florianópolis, en el estado de Santa Catarina, en Brasil reemplazó a sus perros guardianes por gansos que pastan a lo largo del perímetro de las instalaciones y la franja de dominio. La medida, implementada desde 2009, se ha expandido progresivamente debido a las ventajas económicas, tácticas y estructurales que presentan las aves en comparación con los caninos.
Según las autoridades penitenciarias, los gansos ofrecen un sistema de alerta efectivo y de bajo costo. A diferencia de los perros, los gansos no pueden ser atraídos ni domesticados fácilmente, lo que reduce el riesgo de neutralización por parte de personas externas. Además, generan mucho más ruido ante cualquier intrusión y actúan de manera territorial.
Gansos son más baratos de mantener y hacen más ruido
Su amplio campo de visión y su comportamiento en manada permiten una reacción inmediata y ruidosa cuando alguien intenta invadir el área vigilada. Los gansos se alimentan principalmente de pasto y ración, resultando significativamente más baratos de mantener que los perros guardianes.
Tienen una expectativa de vida promedio de hasta 15 años y no requieren cuidados veterinarios complejos, lo que representa un ahorro importante para la administración penitenciaria. El grupo de gansos que custodia el complejo es liderado por un ejemplar apodado "Piu", reconocido por ser el más arisco y vigilante del conjunto. Las aves pastan a lo largo del perímetro, reforzando la seguridad perimetral del establecimiento.
Se trata de un sistema de vigilancia no convencional
Esta iniciativa, pionera en Brasil, ha demostrado resultados positivos en términos de alerta temprana y reducción de costos operativos. El uso de gansos como elemento de seguridad se basa en sus características naturales: son animales alertas, territorialistas y altamente reactivos ante presencias extrañas. El Complejo Penitenciario de São Pedro de Alcântara continúa utilizando este sistema de vigilancia no convencional, que combina elementos ecológicos y de bajo mantenimiento.
La experiencia con gansos ha generado interés en otras instituciones penitenciarias del país que buscan alternativas económicas y funcionales para reforzar la seguridad perimetral.Hasta el momento, las autoridades no han reportado incidentes de fuga o intrusión exitosa en las zonas custodiadas por las aves desde la implementación del sistema.
