El portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo y buque insignia de la Armada de Estados Unidos, ingresó al mar Mediterráneo este viernes 20 de febrero de 2026, en medio de crecientes tensiones entre Washington y Teherán por el programa nuclear iraní y la posibilidad de acciones militares. El hecho se produjo tras el tránsito del grupo de ataque del portaaviones a través del Estrecho de Gibraltar.
El USS Gerald R. Ford (CVN-78), acompañado por destructores como el USS Mahan (DDG-72), se dirige hacia el este del Mediterráneo como parte de un reposicionamiento ordenado por el presidente Donald Trump la semana anterior, para reforzar la presencia estadounidense en Oriente Medio. La maniobra forma parte de un significativo aumento de fuerzas navales y aéreas de EE.UU. en la región, donde ya opera el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de ataque.
El portaaviones USS Gerald R. Ford es nuclear
Este despliegue dual de portaaviones representa una configuración poco común fuera de conflictos mayores, con capacidad para proyectar cientos de salidas aéreas diarias, sistemas antimisiles y apoyo logístico extenso. El movimiento responde a declaraciones del presidente Trump, quien el jueves indicó que decidiría en los próximos diez días si avanzaría en negociaciones con Irán para reemplazar el acuerdo nuclear abandonado en su primer mandato.
Fuentes oficiales estadounidenses han enfatizado que el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford busca disuadir amenazas y proteger intereses aliados, incluyendo a Israel, sin que implique necesariamente un ataque inminente. El USS Gerald R. Ford, de la clase Gerald R. Ford, es el portaaviones nuclear más avanzado de la flota estadounidense, con más de 75 aeronaves embarcadas, sistemas de lanzamiento electromagnético y capacidad para operaciones sostenidas prolongadas.
Posiciones operativas en el este o el Golfo Pérsico
Su despliegue actual, que supera los 240 días en el mar desde su salida de Norfolk el 24 de junio de 2025, ha sido extendido dos veces: inicialmente redirigido al Caribe y ahora hacia el Mar Mediterráneo. El grupo de ataque del Ford transita actualmente por el Mediterráneo occidental, a varios días de distancia de posiciones operativas en el este o el Golfo Pérsico. Expertos indican que su llegada podría tardar días adicionales, dependiendo de la ruta y necesidades operativas.
Este refuerzo se suma a otros activos estadounidenses en la zona, como aviones de combate adicionales, cisternas de reabastecimiento y sistemas de defensa antiaérea, en el contexto de estancadas negociaciones nucleares y ejercicios militares iraníes recientes con aliados como Rusia. La Armada de EE.UU. no ha detallado el itinerario final ni la duración prevista de la misión del portaaviones USS Gerald R. Ford.

