El ex príncipe Andrés Mountbatten-Windsor, de Reino Unido, mantiene un nexo histórico con el fallecido financiero Jeffrey Epstein que ha derivado en graves acusaciones de abuso sexual y conducta inapropiada.
Desde la década de los 90, la relación entre ambos se consolidó a través de encuentros en residencias de lujo en Nueva York, las Islas Vírgenes y Londres.
El caso alcanzó su punto crítico cuando Virginia Giuffre, una de las principales víctimas de la red de Epstein, demandó formalmente al hijo de la extinta reina Isabel II, señalando que fue obligada a mantener relaciones con él cuando era menor de edad, lo que forzó al aristócrata a retirarse de la vida pública.
La relación del ex príncipe Andrés y Jeffrey Epstein
La relación entre el ex príncipe Andrés y Epstein comenzó, según registros públicos, en 1999, facilitada por la socialité británica Ghislaine Maxwell.
Durante más de una década, el ex duque de York fue fotografiado en múltiples ocasiones junto al financiero, incluso después de que este último fuera registrado como delincuente sexual en 2008. La controversia aumentó tras una entrevista con la BBC en 2019, donde Andrés no mostró empatía hacia las víctimas de su amigo, lo que provocó una crisis de imagen institucional que terminó con la retirada de sus títulos militares y patrocinios reales.
Las acusaciones principales provienen del testimonio de Giuffre, quien afirmó haber sido "cedida" al príncipe en tres ocasiones distintas. En 2022, para evitar un juicio civil por abuso sexual en los Estados Unidos, el ex príncipe Andrés llegó a un acuerdo extrajudicial millonario con la demandante.
Aunque el acuerdo no incluyó una admisión de culpabilidad, el pago se interpretó como el fin de su estatus oficial dentro de la monarquía británica, quedando relegado de cualquier evento de Estado bajo el reinado de Carlos III.
El papel de las misiones comerciales y documentos desclasificados
Más allá de los abusos personales, se investiga si el príncipe utilizó su posición como enviado especial para el Comercio Internacional (2001-2011) para favorecer los intereses económicos de Epstein.
Documentos judiciales desclasificados en enero de 2024 confirmaron que Andrés visitó la isla privada de Epstein, Little St. James, en múltiples ocasiones, un lugar identificado por el FBI como centro de operaciones de la red de tráfico sexual de menores.
El nombre del ex príncipe aparece mencionado más de 70 veces en los documentos del caso, donde testigos describen su presencia en fiestas organizadas por el financiero.
La justicia británica y estadounidense han mantenido un intercambio de información constante para determinar si el ex duque tuvo conocimiento directo de la explotación de menores o si participó activamente en el encubrimiento de los delitos de Epstein antes de su muerte en prisión en 2019.
Consecuencias actuales y situación jurídica
En la actualidad, aunque no enfrenta cargos criminales activos, la presión sobre el ex príncipe Andrés persiste debido a las nuevas revelaciones sobre la "mala conducta en cargo público".
Su exclusión de la Familia Real es total y reside bajo un perfil bajo en Windsor. La desclasificación continua de archivos del caso Epstein en los tribunales de Nueva York mantiene abierta la posibilidad de que surjan nuevos testimonios que vinculen al hermano del rey Carlos con la estructura logística de la red de trata de personas.
El impacto del caso ha trascendido lo legal, convirtiéndose en un símbolo de la lucha contra la impunidad de las élites.
Las víctimas de Epstein continúan exigiendo una transparencia total sobre los nombres que figuran en el registro de vuelos del jet privado conocido como "Lolita Express", donde el nombre del ex príncipe Andrés aparece registrado en diversos trayectos internacionales junto a figuras de poder global.

