El Gobierno de China inició la construcción de una presa hidroeléctrica en el río Yarlung Tsangpo, en la región del Tíbet, con el objetivo de generar 300 teravatios-hora (TWh) anuales, reforzar su seguridad energética y avanzar hacia la neutralidad de carbono antes de 2060.

Google PreferredCanal de WhatsApp

China puso en marcha uno de los proyectos energéticos más ambiciosos de su historia reciente: la construcción de una gigantesca central hidroeléctrica en el curso medio del río Yarlung Tsangpo. La iniciativa fue anunciada oficialmente por el primer ministro Li Qiang y forma parte de la estrategia nacional para ampliar la capacidad de generación renovable.

Según estimaciones difundidas por medios estatales chinos, la nueva infraestructura podría producir alrededor de 300 TWh de electricidad al año. Para dimensionar esta cifra, el consumo eléctrico anual de España se sitúa en torno a los 250 TWh, de acuerdo con datos de Red Eléctrica de España.

El proyecto, también conocido como Central Hidroeléctrica de Motuo, se convertirá en la mayor instalación hidroeléctrica del mundo una vez finalizada, superando a la actual líder global, la Presa de las Tres Gargantas, ubicada en la provincia de Hubei.

Capacidad récord y alta inversión

La futura central no solo destacará por su tamaño, sino también por su inversión. El coste estimado alcanza los 1.2 billones de yuanes (aproximadamente 167.000 millones de dólares o más de 140.000 millones de euros), lo que la sitúa entre las infraestructuras energéticas más costosas jamás construidas.

De concretarse las previsiones oficiales, la producción energética del complejo triplicaría la capacidad de generación de Tres Gargantas. Esto permitiría abastecer amplias zonas industriales y grandes centros urbanos, además de fortalecer el suministro eléctrico en regiones del interior del país.

El Gobierno chino enmarca esta obra dentro de su plan para alcanzar la neutralidad de carbono antes de 2060, compromiso anunciado por Pekín en el marco de sus planes de desarrollo y su estrategia climática. La energía hidroeléctrica constituye uno de los pilares de la transición energética china, junto con la solar y la eólica.

Impacto ambiental y riesgos geológicos

El río Yarlung Tsangpo atraviesa la meseta tibetana, una región caracterizada por su alta biodiversidad y fragilidad ecológica. Organizaciones ambientales y expertos han advertido que la construcción de grandes presas puede alterar el flujo natural del agua, modificar ecosistemas fluviales y afectar especies dependientes del cauce.

Además, la región del Himalaya es considerada una zona de actividad sísmica significativa. Especialistas en geología han señalado que las grandes infraestructuras hidráulicas en áreas tectónicamente activas requieren estudios exhaustivos para minimizar riesgos asociados a terremotos y deslizamientos de tierra.

Las autoridades chinas han afirmado que el proyecto priorizará la protección ecológica y la seguridad estructural. Pekín sostiene que la obra impulsará el desarrollo económico local y mejorará la calidad de vida en el Tíbet mediante la creación de empleo e infraestructuras complementarias.

Dimensión geopolítica regional

El Yarlung Tsangpo no se limita al territorio chino. Tras su paso por el Tíbet, el río fluye hacia India y Bangladesh, donde recibe el nombre de Brahmaputra y constituye una fuente esencial para el abastecimiento de agua, la agricultura y la generación eléctrica.

La construcción de la presa ha generado inquietud en India y Bangladesh debido a la posibilidad de que el control del caudal permita regular o desviar el flujo del río en determinados periodos. Estas preocupaciones se suman a las tensiones fronterizas históricas entre China e India en la región del Himalaya.

Un informe publicado en 2020 por el Lowy Institute, un centro de estudios australiano, indicó que el control de los ríos que nacen en la meseta tibetana otorga a China una posición estratégica relevante en el sur de Asia. No obstante, el Gobierno chino ha reiterado que el proyecto no busca afectar el suministro aguas abajo.

Energía hidroeléctrica y liderazgo tecnológico

China lidera actualmente la producción mundial de energía hidroeléctrica y continúa ampliando su capacidad instalada. La nueva presa en el Yarlung Tsangpo refuerza esa posición y consolida su apuesta por infraestructuras de gran escala para sostener la creciente demanda eléctrica.

El país asiático mantiene una matriz energética en la que el carbón aún ocupa un lugar destacado. Sin embargo, en los últimos años ha acelerado la inversión en energías renovables con el objetivo de reducir emisiones contaminantes y cumplir sus compromisos climáticos internacionales. (10).