La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú concluyó este viernes 15 de mayo de 2026 el conteo de votos de la primera vuelta presidencial celebrada el 12 de abril, y confirmó que Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, disputará la Presidencia con Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, en la segunda vuelta prevista para el 7 de junio.
Con el 100 % de actas contabilizadas, Fujimori obtuvo el primer lugar con 17,18 % de los votos, equivalente a más de 2,8 millones de sufragios, según los datos difundidos por la ONPE.
Sánchez alcanzó el segundo lugar con 12,03 % de respaldo, superando por un margen estrecho a Rafael López Aliaga, candidato de Renovación Popular, quien quedó fuera de la segunda vuelta. La diferencia entre ambos fue de poco más de 21 mil votos.
Resultado ajustado para el segundo lugar
El cierre del conteo mantuvo la atención política en Perú debido a la estrecha diferencia entre Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga, que disputaban el pase al balotaje.
De acuerdo con los reportes del proceso, Sánchez logró mantener una ventaja mínima en la etapa final del escrutinio, tras varias semanas de revisión de actas, impugnaciones y demoras operativas.
El partido de López Aliaga aceptó los resultados y anunció que continuará su actividad política desde el Congreso, luego de quedar fuera de la segunda vuelta presidencial.
JNE deberá proclamar los resultados oficiales
Aunque la ONPE culminó el conteo de votos, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) será el organismo encargado de proclamar oficialmente los resultados de la primera vuelta.
La proclamación se realizará una vez que el JNE reciba la información procesada por la ONPE y complete los procedimientos electorales correspondientes. Medios peruanos reportaron que este paso está previsto para el domingo 17 de mayo.
La segunda vuelta presidencial quedó programada para el domingo 7 de junio, fecha en la que los electores peruanos deberán escoger entre Fujimori y Sánchez.
Una elección marcada por demoras y reclamos
El proceso electoral peruano estuvo marcado por retrasos logísticos, reclamos de irregularidades y cuestionamientos al conteo. El jefe de la ONPE durante la primera vuelta, Piero Corvetto, presentó su dimisión el 21 de abril tras admitir problemas operativos durante la jornada electoral.
Según reportes del proceso, alrededor de 60.000 electores, principalmente en Lima, denunciaron que no pudieron votar el día de la elección por falta de material electoral. Ante esa situación, las autoridades extendieron la votación hasta el lunes 13 de abril en determinados casos.
El JNE también acordó realizar una auditoría informática integral del proceso electoral, en medio de los cuestionamientos surgidos tras la primera vuelta. Observadores de la Unión Europea, citados por Reuters, indicaron que no encontraron evidencia de fraude.
Fujimori y Sánchez llegan a una campaña polarizada
Keiko Fujimori llega a la segunda vuelta como la candidata más votada de la primera ronda, en una elección fragmentada con varios aspirantes presidenciales.
Roberto Sánchez, por su parte, avanzó al balotaje como representante de Juntos por el Perú, tras imponerse por un margen estrecho en la disputa por el segundo lugar.
La campaña hacia la segunda vuelta estará marcada por el contraste entre Fuerza Popular y Juntos por el Perú, así como por el debate sobre seguridad, economía, gobernabilidad y reformas institucionales.
El resultado del 7 de junio definirá al próximo presidente de Perú en un contexto político de alta fragmentación y cuestionamientos al sistema electoral.
