La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) confirmó este lunes la victoria de Keiko Fujimori en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú, tras completar el 100 % del escrutinio. La candidata obtuvo el 50,13 % de los votos válidos, superando por un estrecho margen a Roberto Sánchez, quien alcanzó el 49,86 %, en una de las contiendas electorales más reñidas de la historia reciente del país.

De acuerdo con los resultados oficiales publicados por la ONPE, la diferencia entre ambos candidatos fue de menos de 50.000 votos, sobre un universo de más de 18 millones de votos válidos emitidos durante la segunda vuelta electoral.

Con este resultado, Keiko Fujimori, líder del movimiento fujimorista, llega al poder más de dos décadas después del fin del gobierno de su padre, el expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), marcando el retorno de esa corriente política a la Presidencia del país.

Un escrutinio ajustado

El proceso de conteo estuvo marcado por la estrecha diferencia entre los candidatos. Durante varios días, ambos aspirantes se alternaron el liderazgo en el escrutinio hasta que Keiko Fujimori consolidó una ventaja que se volvió irreversible en la etapa final del conteo.

La ONPE informó este lunes la conclusión del procesamiento de la totalidad de las actas electorales, oficializando los resultados finales de la elección presidencial.

La segunda vuelta presidencial fue considerada una de las más competitivas de los últimos años en América Latina debido a la reducida diferencia entre los dos aspirantes.

Reacciones y transición

Tras conocerse los resultados, Roberto Sánchez, identificado como heredero político del expresidente Pedro Castillo, manifestó que no reconocerá un eventual gobierno de Fujimori al denunciar un presunto fraude en los votos emitidos en el exterior. Hasta el momento, no ha presentado pruebas públicas que respalden esa acusación.

La proclamación de los resultados se produce en un contexto de inestabilidad política en Perú, donde ocho presidentes han ocupado la jefatura del Estado desde 2016, en medio de sucesivas crisis institucionales y del incremento de la actividad del crimen organizado.

Keiko Fujimori asumirá la Presidencia de la República el próximo 28 de julio, cuando sustituya al mandatario interino José María Balcázar, para ejercer un mandato constitucional de cinco años.