Las autoridades de Medellín investigan el asesinato de Eric Fernando Gutiérrez Molina, cuyo cuerpo fue hallado el 27 de marzo de 2026 en zona rural, tras ser reportado como desaparecido.

La víctima, de 32 años y con nacionalidad salvadoreña y estadounidense, había sido vista por última vez el 22 de marzo en el barrio La América. Según los reportes, había llegado a la ciudad un día antes como parte de una escala laboral junto a su tripulación.

De acuerdo con información preliminar, durante su tiempo libre salió en compañía de una colega hacia establecimientos nocturnos en sectores como El Poblado y posteriormente en el municipio de Itagüí.

Tras salir de este último lugar, no se volvió a tener información sobre su paradero, lo que activó las alertas por su desaparición.

Últimos momentos y alerta de desaparición

Una fuente vinculada a la investigación indicó que la compañera del auxiliar regresó al hotel al día siguiente en estado de desorientación, lo que llevó a sospechar de un posible consumo de sustancias.

La mujer fue trasladada a un centro médico, donde se activaron protocolos de atención y se notificó a las autoridades sobre la desaparición del tripulante.

A partir de ese momento, las autoridades iniciaron un proceso de verificación para reconstruir los movimientos previos a la desaparición.

Investigación en curso

Los organismos de seguridad han centrado sus esfuerzos en revisar cámaras de vigilancia, rastrear dispositivos móviles y recolectar información que permita identificar a las personas con las que la víctima tuvo contacto.

Según las autoridades, se logró establecer que en el primer establecimiento habrían conocido a terceros, con quienes posteriormente se trasladaron a otro sitio en Itagüí.

El caso continúa en fase de investigación, con el objetivo de esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades.

Causa de muerte y líneas de análisis

Hasta el momento, no existe un dictamen definitivo sobre la causa de la muerte, ya que el caso se encuentra en evaluación por parte de Medicina Legal.

Las autoridades analizan posibles indicios de violencia, así como la presencia de sustancias que puedan haber influido en el desenlace.

De manera preliminar, se considera que existen elementos que apuntan a una posible actividad delictiva, aunque las conclusiones dependerán de los resultados periciales.