El Ministerio de Sanidad de España informó que la homeopatía no tiene eficacia comprobada, tras revisar más de 60 estudios científicos. El análisis, realizado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, concluye que estos productos no superan al placebo y pueden generar riesgos si sustituyen tratamientos médicos.
Un informe contra la homeopatía
El informe técnico titulado "Homeopatía y productos homeopáticos: Evaluación de las evidencias acerca de su eficacia y seguridad" analizó 64 compilaciones científicas publicadas desde 2009 hasta el 2026.
Los resultados evidencian que los estudios presentan baja calidad metodológica. Las muestras son pequeñas. Los seguimientos son cortos. Además, existen sesgos en la aleatorización.
Según el documento, cuando se aplican ensayos clínicos rigurosos, los aparentes beneficios desaparecen. En consecuencia, la homeopatía no demuestra eficacia terapéutica en ninguna enfermedad analizada.
Homeopatía sin base científica
El informe señala que los principios de la homeopatía contradicen leyes básicas de la física y la farmacología. Esto ocurre especialmente por sus diluciones extremas.
Por ejemplo, en una dilución 12 CH, es matemáticamente imposible encontrar una sola molécula del ingrediente original. Esto rompe cualquier relación causa-efecto entre el producto y el paciente.
Incluso, una concentración de 6 CH equivale a disolver un sobre de azúcar en todo el mar Mediterráneo. Esta comparación ilustra la falta de sustancia activa en los preparados.
Además, teorías como la "memoria del agua" no tienen respaldo empírico. El informe las califica como postulados sin base científica.
Homeopatía y regulación en España
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios confirmó que actualmente ningún producto homeopático tiene indicación terapéutica autorizada en España.
Los 976 productos registrados utilizan un procedimiento simplificado. Este no exige pruebas de eficacia, debido a sus altas diluciones.
Por ley, estos productos no pueden incluir indicaciones terapéuticas en sus etiquetas. Esto limita su promoción como tratamientos médicos.
A nivel internacional, varios países han adoptado medidas similares frente a la homeopatía. En Reino Unido se recomienda suspender financiamiento público. En Australia se desaconseja su uso en enfermedades graves.
En Francia se eliminó el reembolso estatal en 2021. En Estados Unidos, la FDA los considera medicamentos no aprobados.
Riesgos para la salud
El principal riesgo identificado no es el producto en sí, sino el abandono de tratamientos efectivos. Esto puede agravar enfermedades o retrasar su diagnóstico.
Aunque muchos consideran estos productos "naturales", se han reportado efectos adversos. Existen casos de intoxicaciones por mala dosificación. También se registraron fallecimientos en lactantes en otros países.
La ministra de Sanidad, Mónica García, fue contundente. "En salud, donde hay ciencia no mandan las creencias". Y agregó: "La homeopatía no funciona".
Por su parte, el secretario de Estado, Javier Padilla, sostuvo que "no se ha encontrado ningún tipo de evidencia que señale beneficio para la salud".
Padilla explicó que el problema radica en que los pacientes abandonan terapias eficaces. Esto puede perjudicar gravemente su evolución clínica.

