La Fiscalía Federal de Argentina comenzó a investigar formalmente al jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, por un presunto delito de enriquecimiento ilícito, luego de que un contratista declarara haber recibido un pago de 245.000 dólares en efectivo y sin documentación legal por obras en su vivienda.
Las pesquisas, coordinadas en Buenos Aires por el fiscal Gerardo Pollicita buscan determinar la consistencia entre los ingresos declarados por el funcionario público y un mapa de gastos que incluye propiedades no registradas a tiempo y costosos viajes familiares al exterior.
El testimonio clave del contratista y la casa en el country
El avance de la causa judicial cobró un nuevo impulso tras la declaración testimonial de Matías Tabar, el constructor encargado de realizar las reformas arquitectónicas en la propiedad de Adorni.
Tabar ratificó ante la Fiscalía que el actual jefe de Gabinete lo contactó mediante la plataforma WhatsApp por recomendaciones de vecinos del sector. Según el testigo, el funcionario abonó la totalidad de las remodelaciones en moneda extranjera en efectivo y sin emisión de facturas o recibos formales, un dato que ya fue incorporado formalmente al expediente en desarrollo.
Las obras bajo sospecha se ejecutaron en una propiedad de aproximadamente 400 metros cuadrados ubicada en el country Indio Cuá, un barrio privado residencial de alta plusvalía situado en las afueras de la capital argentina.
Los detalles técnicos aportados por el contratista describen la edificación de una piscina con cascada artificial, la remodelación integral de los baños y la cocina, la ampliación de galerías delanteras y traseras, además de la instalación de un horno a leña y una parrilla de grandes dimensiones.
De acuerdo con los registros de la investigación de la prensa local, Adorni adquirió este inmueble en el año 2024 por un valor estimado de 120.000 dólares. La operación se habría financiado mediante un préstamo de carácter no bancario otorgado por dos mujeres pertenecientes a la fuerza policial.
El elemento central que alertó a las autoridades judiciales es que la vivienda no figuraba en la declaración patrimonial del funcionario, siendo incluida recién a mediados de abril de este año, una vez desatado el escándalo mediático.
Propiedades bajo sospecha y préstamos particulares
El examen patrimonial dirigido por el fiscal Pollicita no se limita a la residencia de Indio Cuá. Las autoridades también analizan las condiciones de compra de un departamento ubicado en el barrio porteño de Caballito.
En este caso particular, la documentación comercial señala que una parte sustancial del financiamiento provino de préstamos financieros sin interés concedidos por dos mujeres jubiladas.
Según reportaron medios locales, al ser consultadas por la justicia, ambas aportantes aseguraron no conocer personalmente al jefe de Gabinete, lo que incrementa las sospechas administrativas.
De forma complementaria, los investigadores judiciales analizan el flujo de fondos destinado a financiar diversos viajes de la familia Adorni.
Entre los traslados bajo análisis destaca un vuelo privado con destino a Punta del Este, Uruguay, y una estancia vacacional de dos semanas en Aruba, trayecto en el que el funcionario y sus acompañantes se desplazaron en primera clase y se hospedaron en un complejo hotelero de categoría internacional.
A estas travesías se suma un viaje de fin de semana a la localidad de San Carlos de Bariloche, donde se constató un gasto superior a los 9 millones de pesos argentinos (equivalentes a 6.447 dólares) en el exclusivo hotel Llao Llao. El desglose de ese importe detalla un consumo de 2,5 millones de pesos (unos 1.790 dólares) destinado exclusivamente a servicios de peluquería, comidas y excursiones guiadas.
Con este escenario, el monto total acumulado que el funcionario debe justificar ante los tribunales asciende a 356.000 dólares, a lo que se adicionan deudas declaradas por 335.000 dólares, consolidando un pasivo y compromisos financieros globales de más de 725.000 dólares.
La defensa institucional y las repercusiones políticas
Ante el avance del expediente judicial, Manuel Adorni rechazó firmemente la existencia de irregularidades en su gestión o en sus finanzas personales.
El pasado 29 de abril de 2026, durante su comparecencia de gestión ante la Cámara de Diputados de la Nación, el funcionario afirmó de manera tajante: "No cometí ningún delito y voy a demostrarlo en la Justicia".
Adorni argumentó que los costos de sus viajes familiares fueron cubiertos íntegramente con recursos propios, asegurando que las arcas del Estado nacional no registraron ningún tipo de gasto derivado de sus actividades particulares.
En su discurso frente al Poder Legislativo, el jefe de Gabinete cuestionó la estrategia de los bloques opositores, señalando que los legisladores pretenden asimilar de forma errónea los gastos de la vida privada con los actos de gobierno.
Sin embargo, el impacto del caso escaló rápidamente hacia el plano político debido a la centralidad del funcionario dentro del esquema del partido gobernante, donde se desempeña como una de las figuras de máxima confianza del presidente Javier Milei.
La controversia aumentó tras las declaraciones del propio mandatario argentino en el Congreso de la Nación, quien al ser interpelado por los periodistas sobre la situación patrimonial de su colaborador directo, defendió la legalidad de los actos de Adorni y calificó de "corruptos" a los miembros de la prensa.
Por el momento, el proceso legal permanece en su fase de instrucción preliminar, recolectando evidencias testimoniales e informes bancarios sin que existan imputaciones formales o resoluciones definitivas por parte de los magistrados actuantes. (10).
