Cerca de 850 incendios forestales han afectado a Canadá durante esta temporada, consumiendo más de 4,8 millones de acres de vegetación y generando extensas columnas de humo que se desplazan sobre varias regiones del país. Los incendios, con especial intensidad en la provincia de Ontario, han provocado deterioro de la calidad del aire y mantienen activas las labores de control y monitoreo.

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Durante las últimas semanas, una docena de incendios en Ontario incrementaron su actividad y produjeron grandes cantidades de humo que comenzaron a desplazarse hacia el sur de Canadá y zonas en Estados Unidos.

Las condiciones meteorológicas han favorecido la concentración y movimiento del humo, mientras autoridades mantienen vigilancia sobre la evolución de los incendios y sus efectos en la población.

Ontario concentra parte de los principales focos activos

Ontario se convirtió en una de las zonas más afectadas por la actual temporada de incendios forestales. Los focos activos en esta provincia han generado columnas de humo visibles a grandes distancias y han contribuido al deterioro de la calidad del aire en distintas áreas.

El humo de los incendios forestales contiene partículas finas PM2,5, contaminantes que pueden ingresar profundamente en el sistema respiratorio al ser inhalados. Las autoridades sanitarias recomiendan reducir la exposición al aire contaminado, especialmente para niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardíacas.

Aunque la actividad de incendios forestales en Canadá durante este año no alcanza los niveles registrados en 2023, considerado el peor periodo de incendios forestales del país, las autoridades mantienen seguimiento debido a la posibilidad de nuevos episodios de humo durante los próximos meses.

Comparación con la temporada récord de 2023

En 2023, Canadá registró una temporada histórica con aproximadamente 4.300 incendios forestales que arrasaron cerca de 25 millones de acres. Ese año, las columnas de humo llegaron a cubrir amplias zonas de Norteamérica y afectaron la calidad del aire en ciudades como Nueva York.

La situación actual presenta diferencias respecto a aquel periodo, debido a que la cantidad de incendios y la superficie afectada son menores. Sin embargo, expertos señalan que las temporadas de incendios forestales han mostrado una tendencia a prolongarse y aumentar su intensidad.

Las autoridades canadienses mantienen activos los operativos de vigilancia y respuesta mientras continúan los incendios en distintas regiones del país. Con varios meses restantes de la temporada, existe la posibilidad de que nuevos focos generen más humo y afecten la calidad del aire en Canadá.

El fenómeno también mantiene la atención sobre los efectos de las condiciones climáticas extremas en la propagación de incendios forestales y sus consecuencias ambientales y sanitarias.