Identifican un hongo como amenaza principal principal causa de mortalidad masiva de la rana Darwin. La rana de Darwin fue descubierta en 1834 por Charles Darwin durante el viaje del Beagle, fascinado por su reproducción única: el macho incuba los huevos y renacuajos en su saco vocal, un comportamiento parental raro en anfibios.

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Esta especie se convirtió en símbolo de la biodiversidad de los bosques nativos templados valdivianos, actuando como indicadora de ecosistemas saludables por su sensibilidad ambiental. Actualmente, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la clasifica como en peligro crítico. Se estima que quedan menos de 1.000 ejemplares en estado silvestre, fragmentados en pequeños refugios boscosos.

Una pariente extinta

Su pariente cercana, la rana de Darwin del norte (Rhinoderma rufum), no ha sido avistada desde 1981 y se considera probablemente extinta. El declive se agravó en las últimas décadas, con desapariciones incluso en áreas protegidas como parques nacionales y reservas como Parque Tantauco, donde en 2023-2024 se reportaron pérdidas drásticas (hasta 90% en poblaciones monitoreadas tras llegada del hongo).

El hongo Batrachochytrium dendrobatidis (Bd) infecta la piel de los anfibios, causando quitridiomicosis, una enfermedad letal que altera el intercambio de agua, llevando a paro cardíaco. Estudios retrospectivos en especímenes de museo muestran que Bd llegó a Chile en la década de 1970, coincidiendo con el inicio del declive.

Detectan poblaciones afectadas

Investigaciones lideradas por Claudio Soto-Azat han detectado el patógeno en poblaciones afectadas de R., Darwin, estableciendo una relación directa entre su presencia y la mortalidad masiva.

Un estudio publicado en Nature Ecology & Evolution (2026) revela transmisión localizada en entornos terrestres, generando epidemias ocultas que colapsan subpoblaciones rápidamente, incluso sin mortalidades evidentes inmediatas.

"Existe una relación directa entre la presencia del patógeno y la mortalidad masiva de las ranas Darwin", explicó Soto-Azat. El hongo se propaga por agua y contacto directo, facilitado por actividades humanas como el comercio global de anfibios.

Amenazas combinadas

Además del hongo, la especie enfrenta pérdida y fragmentación de hábitat por plantaciones forestales, agricultura y ganadería; contaminación; y cambio climático, que altera las condiciones húmedas requeridas. Estas presiones sinérgicas aceleran el riesgo de extinción.

La crisis refleja un fenómeno global: la quitridiomicosis ha causado declives o extinciones en cientos de especies de anfibios en todos los continentes, considerada una de las mayores amenazas emergentes para la biodiversidad. (27)