Funcionarios, pilotos y diplomáticos del Gobierno de Estados Unidos iniciaron este jueves las despedidas del SAM 2900, uno de los dos aviones presidenciales del país, tras su último vuelo realizado la noche del miércoles 17 de junio de 2026. La aeronave aterrizó en la Base Conjunta Andrews, en Maryland, poniendo fin a más de 35 años de servicio ininterrumpido.

El Boeing 747-200 fuertemente modificado trasladó a varios presidentes de Estados Unidos, desde la administración de George H.W. Bush hasta la actualidad. Durante su trayectoria, se consolidó como una de las aeronaves más reconocibles a nivel mundial y símbolo de la presidencia estadounidense.

La retirada del SAM 2900 se produce mientras el nuevo avión presidencial, denominado VC-25B y basado en el Boeing 747-8i, se encuentra en su fase final de pruebas y modificaciones. La Fuerza Aérea de EE.UU. (USAF) implementó un nuevo esquema de colores en rojo, blanco, azul oscuro y dorado, dejando atrás el tradicional celeste asociado a la era Kennedy.

Estados Unidos jubilará sus dos aviones presidenciales

Este cambio de imagen fue solicitado por el presidente Donald Trump. El programa de los nuevos VC-25B ha enfrentado retrasos significativos. Según información oficial, la entrega de los dos aviones principales se completaría a más tardar a mediados de 2028.

Para mantener la capacidad operativa de la flota presidencial mientras tanto, el gobierno estadounidense reacondicionó un Boeing 747-8i de lujo donado por el gobierno de Qatar, que funcionará como aeronave de enlace y transporte presidencial provisional. El SAM 2900 formó parte de la flota de la USAF conocida como VC-25A. Su diseño incluía avanzadas medidas de seguridad, sistemas de comunicaciones y capacidades para operar como centro de comando en vuelo.

Durante más de tres décadas, la aeronave fue testigo de momentos históricos de la política exterior e interior de Estados Unidos. La transición hacia los nuevos VC-25B representa una modernización completa de la flota presidencial.

El SAM 2900 será preservado en un museo aeronaútico

Los nuevos aparatos incorporan tecnología actualizada en seguridad, comunicaciones y confort, adaptados a las exigencias del siglo XXI. Sin embargo, los retrasos en el programa han obligado a recurrir a soluciones provisionales como el avión donado por Qatar. Funcionarios de la Fuerza Aérea indicaron que el SAM 2900 será preservado como parte del patrimonio histórico aeronáutico del país.

Su retiro marca el cierre de una era para la aviación presidencial estadounidense, mientras se prepara la llegada de los nuevos VC-25B que representarán la imagen de la presidencia en los próximos años. La Base Conjunta Andrews continuará siendo el principal centro de operaciones de la flota presidencial.