El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que las dos condiciones inapelables que Irán tiene que cumplir para firmar un acuerdo de paz son su rendición sin ningún tipo de condiciones y la elección de un líder que satisfaga los deseos de la Administración norteamericana.
"No habrá acuerdo con Irán, salvo una rendición incondicional y tras la elección de un gran líder aceptable", proclamó este viernes.
Trump asegura que quiere "rescatar a Irán"
En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, Trump aseguró que la paz con Irán conllevará el inicio de una época de esplendor para ese país, en línea con otros mensajes similares que ha proclamado sobre zonas de conflicto, como Gaza.
"Nosotros, y muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos incansablemente para rescatar a Irán del borde de la destrucción, para que sea, económicamente, más grande, mejor y más fuerte que nunca", indicó el mandatario Trump.
"Irán va a tener un gran futuro", remarcó el presidente de Estados Unidos, antes de concluir su mensaje con una particular versión de su lema ideológico por excelencia: "Hagamos a Irán grande de nuevo (MIGA)".
La muerte de Alí Jamenei
El líder supremo de Irán, Alí Jamenei, murió el 28 de febrero a causa de la oleada de bombardeos desatada por Estados Unidos e Israel, un ataque en el que además murieron su esposa, Mansuré Jojasté Bagherzadé, y varios de sus familiares, entre ellos su hija y una de sus nietas.
La ofensiva conjunta ha dejado hasta la fecha más de mil muertos en Irán, según datos de las autoridades.
Entre los fallecidos figuran además varios ministros y altos cargos del Ejército, que ha respondido lanzando misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en Oriente Próximo.
¿Quién era el cuestionado líder de Irán?
Alí Jamenei (1939-2026) fue el clérigo y político que ostentó el poder absoluto en Irán durante casi cuatro décadas. Tras participar en la Revolución de 1979 y ser presidente, sucedió a Jomeini en 1989 como Líder Supremo.
Bajo su mando, ejerció un control férreo sobre las fuerzas armadas y la justicia, manteniendo una postura de confrontación radical contra Occidente y consolidando el programa nuclear.
Su legado estuvo marcado por la defensa de una teocracia conservadora, la represión de las protestas sociales y el apoyo a milicias regionales, priorizando siempre la supervivencia del sistema islámico hasta su muerte.

