El 10 de abril, en la Universidad de Antioquia, en Colombia, 42 médicos fueron descubiertos intentando fraude en el examen de admisión a especializaciones, mediante dispositivos tecnológicos conectados a una red externa que filtraba respuestas.

La universidad identificó a los aspirantes que usaban gafas inteligentes, micrófonos ocultos y otros dispositivos para recibir respuestas durante la prueba.

El decano de la Facultad de Medicina, Pablo Patiño, explicó a Noticias Caracol, que la institución ya tenía indicios previos de intentos de fraude. Por ello, reforzó la vigilancia en el proceso de admisión.

"Nosotros estábamos de alguna manera preparados porque el año pasado ya habíamos tenido una situación, unos indicios claros de intento de fraude", señaló.

Fraude en examen de especialización médica 

La modalidad detectada implicaba una estructura organizada. Algunos aspirantes captaban imágenes del examen con celulares, minicámaras o gafas inteligentes. Luego enviaban ese material a una red externa.

Desde fuera del aula, otras personas resolvían las preguntas. Después transmitían las respuestas mediante audífonos inalámbricos casi imperceptibles.

Según el decano, este esquema incluía incluso acuerdos previos entre los aspirantes y la red. "Establecen una relación contractual (...) para que les entreguen las respuestas", indicó.

Detección del fraude en examen  

El operativo de control permitió identificar el primer caso a los 25 minutos de iniciado el examen. A partir de ese momento, se alertó a todas las sedes.

En total participaron 3.700 aspirantes, distribuidos en siete sedes y múltiples aulas. Cada salón tenía al menos dos vigilantes entre docentes y personal administrativo.

La detección se basó en conductas sospechosas. Nerviosismo, movimientos inusuales y dificultad para responder sin apoyo externo fueron señales clave. Incluso, en algunos casos, los docentes revisaron directamente a los aspirantes. Se hallaron dispositivos en oídos y accesorios tecnológicos ocultos.

En un caso específico, se requirió el uso de pinzas para retirar un micrófono diminuto. También se detectaron gafas inteligentes conectadas a celulares con fotografías del examen.

Sanciones por fraude  

La universidad aplicará sanciones institucionales. Los implicados no podrán presentarse a nuevos procesos de admisión hasta por cinco años.

Además, el caso será remitido al Comité de Ética Médica de Antioquia. Allí se evaluarán posibles sanciones desde el ámbito profesional. La institución también analiza llevar el caso a la justicia ordinaria. Esto implicaría denuncias ante la Fiscalía para determinar responsabilidades penales.

Pese a la gravedad del caso, la universidad descartó publicar la identidad de los involucrados. "Tenemos que proteger la intimidad de las personas (...) respetar el debido proceso", afirmó Patiño.

Anteriormente se han registrado intentos de fraude en exámenes universitarios con diferentes modalidades en Ecuador y en Argentina. Los centros de estudios superiores toman medidas para evitar estos hechos.