Las intensas lluvias torrenciales que azotan el sur de Brasil han provocado una tragedia, dejando un saldo de al menos 30 personas fallecidas y 45 desaparecidas. Cientos de habitantes se encuentran afectados y desplazados en los estados de Minas Gerais, Río de Janeiro y Sao Paulo, donde las precipitaciones récord han generado una situación de emergencia sin precedentes. Ante la magnitud del desastre, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha ordenado la movilización inmediata de las agencias gubernamentales para brindar asistencia y apoyo a las comunidades damnificadas.
La situación más crítica se concentra en el estado de Minas Gerais, particularmente en la ciudad de Juiz de Fora, donde las autoridades han decretado el estado de calamidad. Esta localidad, ubicada en una zona montañosa limítrofe con Río de Janeiro, Brasil, registra la mayoría de las víctimas mortales. Los equipos de rescate trabajan incansablemente en la búsqueda de las 45 personas que aún no han sido localizadas, mientras que otras 440 han sufrido las consecuencias directas de las inundaciones y deslizamientos de tierra.
Impacto histórico en Juiz de Fora
Juiz de Fora ha experimentado el mes de febrero más lluvioso de su historia, con una acumulación de 584 milímetros de precipitaciones, una cifra que duplica la media esperada para esta época del año. Gran parte de sus residentes habitan en laderas y zonas escarpadas, lo que incrementa significativamente el riesgo ante fuertes aguaceros. Las autoridades locales han advertido que se esperan más lluvias en las próximas horas, lo que mantiene en alerta máxima a la población y a los equipos de emergencia.
Además de Juiz de Fora, se han reportado fallecimientos en Ubá, también en Minas Gerais. La devastación se extiende a otros estados, como Río de Janeiro, donde la localidad de São João de Meriti ha registrado víctimas mortales y aproximadamente 600 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares debido a las inundaciones y el riesgo de derrumbes.
Emergencia en Sao Paulo y respuesta presidencial
El estado de Sao Paulo tampoco ha escapado a la furia de la naturaleza. En el municipio de Peruíbe, se ha declarado el estado de emergencia después de que la localidad recibiera en tan solo tres días más lluvias de las previstas para todo el mes. Alrededor de 400 personas en Peruíbe han sido afectadas, evidenciando la amplitud de la crisis que enfrenta la región.
Desde Asia, donde se encuentra en una gira oficial, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva expresó su profundo pesar por lo ocurrido. El mandatario ha instruido la "pronta movilización" de las agencias gubernamentales con el objetivo de garantizar la asistencia humanitaria, el restablecimiento de los servicios básicos, el apoyo a los desplazados y la ayuda para la reconstrucción de las zonas afectadas. Lula da Silva se ha puesto en contacto con las autoridades locales para ofrecer su solidaridad y el respaldo total del Estado, enviando sus condolencias a las familias que han perdido sus hogares y, lo que es aún más doloroso, a sus seres queridos.
