Las autoridades de Canadá acusaron a Geoffrey Wall, de 59 años, de haber pilotado más de 900 vuelos comerciales para Air Canada entre 2009 y 2025 sin contar con la licencia de piloto de transporte de línea aérea (ATPL), certificación exigida para ejercer como capitán de aeronaves comerciales. El caso fue descubierto durante una revisión regulatoria de rutina realizada en el aeropuerto Pearson de Toronto.

Según la Policía Regional de Peel, Wall trabajó para Air Canada desde 1998 y fue ascendido a comandante en 2009. Sin embargo, la investigación sostiene que presuntamente carecía de la certificación requerida para desempeñar esa función.

Las autoridades indicaron que el piloto fue detenido el pasado 1 de junio, después de que se detectaran presuntas irregularidades relacionadas con sus credenciales profesionales.

Investigación y presuntas irregularidades

De acuerdo con la investigación, Wall poseía una Licencia Comercial de Piloto (CPL-A), una categoría que permite determinadas operaciones aéreas, pero que no habilita para ejercer como comandante en vuelos comerciales de línea aérea bajo las exigencias regulatorias canadienses.

Los investigadores sostienen que las credenciales como capitán de aeronaves habrían sido falsificadas, lo que le habría permitido mantener durante años la apariencia de cumplir con los requisitos exigidos por las autoridades aeronáuticas.

El subjefe de la Policía Regional de Peel, Nick Milinovich, calificó el caso como complejo y señaló que los hechos investigados resultan inusuales por el tiempo durante el cual el supuesto fraude habría permanecido sin ser detectado.

Posición de Air Canada

En un comunicado, Air Canada afirmó que la seguridad operacional nunca estuvo comprometida debido a que Wall contaba con una licencia comercial válida, había completado los programas de formación exigidos y superó las evaluaciones periódicas de aptitud requeridas por la compañía.

La aerolínea explicó que sus pilotos son sometidos a evaluaciones cada seis meses y realizan pruebas de vuelo anuales supervisadas por examinadores certificados por las autoridades de transporte.

Asimismo, informó que una vez detectada la irregularidad relacionada con la licencia ATPL, el piloto fue retirado de sus funciones y el caso fue reportado al Ministerio de Transporte de Canadá.

Revisión regulatoria y proceso judicial

La investigación se inició tras una auditoría regulatoria de las credenciales del piloto realizada por el Ministerio de Transporte de Canadá, procedimiento que posteriormente derivó en una pesquisa policial.

Hasta el momento, las autoridades no han detallado públicamente cómo el acusado habría logrado mantener durante más de una década la supuesta apariencia de cumplir con los requisitos de certificación exigidos para comandar vuelos comerciales.

El caso continúa bajo investigación mientras las autoridades judiciales y aeronáuticas avanzan en el análisis de la documentación y de las circunstancias que rodean las acusaciones formuladas contra el piloto.