En un gesto de solidaridad y gratitud , los vecinos del barrio Santa Mónica se han unido para armar seis canastas navideñas. Estas serán entregadas a los trabajadores de aseo que diariamente recogen los desechos del barrio, incluyendo a la señora encargada del mantenimiento del parque.
La iniciativa, liderada por Merly Conforme Macías , presidenta del barrio, busca reconocer la labor constante de estos trabajadores. Ellos prestan el servicio los siete días de la semana, incluso en medio de retrasos en sus pagos. “Ellos se nos llevan todo nuestro desperdicio, ellos sí se lo merecen”, expresó Conforme, enfatizando que el obsequio no está condicionado a la situación salarial de los recolectores, sino al agradecimiento por su dedicación .
Las canastas contienen víveres básicos como arroz, aceite, azúcar, fideos, harina, avena, refrescos y otros productos para preparar comidas típicas de la temporada. “Está surtidita”, detalló la dirigente, quien confirmó que la recolección está casi finalizada y que las entregas se realizarán este viernes.
Conforme destacó que la totalidad de las donaciones proviene de los propios vecinos: “Desde el chocolate, el arroz, el azúcar, todo lo que es víveres”. Resaltó además la importancia de la unión comunitaria. “El fin es que mi comunidad, mis vecinos, se reúnan y den un granito de arena por el favor que los compañeros recolectores nos hacen”.
La presidenta barrial hizo un llamado a otros líderes de sectores para que repliquen este tipo de acciones solidarias , no solo en Navidad, sino durante todo el año. “Que se reúnan, porque se llena el alma de gratitud”, manifestó, recordando que muchos vecinos ya apoyan diariamente a los recolectores con jugos, pan o pequeñas colaboraciones.
En años anteriores, Conforme ha canalizado donaciones de cooperativas del sector -como la 11 de Enero, 13 de Junio y Gipcar- hacia familias de bajos recursos, entregando víveres en Navidad y Día de Reyes. Esta vez, la prioridad es reconocer directamente a quienes mantienen limpia la ciudadela .
Con esta iniciativa, el barrio Santa Mónica demuestra que los gestos comunitarios pueden fortalecer los lazos vecinales y valorar el trabajo esencial de quienes, muchas veces en silencio, contribuyen al bienestar de todos.
