El cansancio se le nota en la voz, pero no la detiene. Verónica Solórzano camina a paso apurado por los pasillos del hospital de Solca en Portoviejo, con una receta en la mano y la preocupación instalada en el pecho. Su hijo, Javier Solórzano Soliz, de apenas dos años, permanece ingresado mientras enfrenta una dura batalla contra la leucemia, un cáncer de la sangre que avanza sin tregua.
Todo comenzó con señales que parecían confusas: fiebre persistente, palidez, hinchazón en el cuello y abdomen, moretones frecuentes y un cansancio que no correspondía a su corta edad. Alarmada, Verónica buscó ayuda médica. El diagnóstico fue claro y devastador: cáncer.
La enfermedad y la fragilidad del niño
La leucemia es una enfermedad que se origina en la médula ósea, la parte esponjosa de los huesos donde se producen las células sanguíneas. En el caso de Javier, su organismo comenzó a generar glóbulos blancos anormales que no cumplen su función y se multiplican rápidamente, desplazando a las células sanas. Esto provoca que el cuerpo no tenga suficientes defensas, ni glóbulos rojos, ni plaquetas, lo que explica los síntomas y la fragilidad del niño.
Desde entonces, la vida de Verónica se redujo a una sola misión: salvar a su hijo. Pasa casi todo el tiempo en el hospital, donde Javier incluso necesita una sonda en su nariz para poder alimentarse. Solo se ausenta por momentos breves para bañarse o salir a conseguir medicamentos que muchas veces no están disponibles dentro del centro de salud.
Sin ingresos estables, cada día representa un desafío económico. Vende en Manta caramelos para cubrir pasajes, depende de la ayuda de su hermana para alimentarse y destina todo lo que consigue al tratamiento del niño. "Todo es para él", repite, como una promesa.
Una rifa solidaria
Ante esta situación, la solidaridad ha comenzado a movilizarse. Alejandra Escobar organiza una rifa solidaria para recaudar fondos. El costo del boleto es de un dólar y el premio es un perfume. Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al número 0968669613.
También se pueden realizar aportes directos a la cuenta de ahorros del Banco Guayaquil, número 40451476, a nombre de Alejandra Escobar, con cédula 1313510891.
El tratamiento de la leucemia infantil suele ser intensivo, incluyendo quimioterapia, transfusiones de sangre y antibióticos para combatir infecciones. Aunque es una enfermedad grave, tiene posibilidades de recuperación si se accede a tiempo a los medicamentos adecuados. Verónica lo sabe. Por eso no se rinde.
Entre el miedo y la incertidumbre, sostiene una esperanza firme: que la ayuda llegue a tiempo y que su hijo pueda vencer la enfermedad. Porque en esta lucha, cada aporte puede significar un día más de vida para Javier.
