La paciencia de los moradores del barrio La Dolorosa, en Manta, ha llegado a su límite. Con una escasez que se ha extendido por 55 días, los residentes denuncian la "indolencia" de las autoridades cantonales y de la Empresa Pública Aguas de Manta (EPAM), cuya gestión, aseguran, ha empeorado el servicio vital.

Ricardo Rojas, morador, fue uno de los principales denunciantes. “Nuestra denuncia es sobre las autoridades del cantón, que no se acuerda de que este barrio siempre carece de agua, toda la vida,” afirmó. Rojas explicó que, a lo sumo, reciben agua unas 15 veces al año, una cifra "demasiado" baja. La falta del servicio contrasta con la situación de sectores cercanos como las avenidas 18, 19, y 26, donde el líquido sí está disponible. El área afectada en La Dolorosa se extiende desde la avenida 19 hasta la 24, y de la calle 6 a la 13.

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¡55 días sin agua! La Dolorosa protesta por la falta de distribución e indolencia de la EPAM -

Impacto económico y de salud

La ausencia de agua potable ha generado un grave impacto económico en las familias, obligándolas a depender de la compra a través de tanqueros. “Tenemos que comprar el agua por medio del tanquero, y el bolsillo no alcanza para esto,” enfatizó Isabel Santamaría, otra moradora. Los costos varían, con tanqueros de 40 tanques alcanzando entre $35 y $40, una carga insostenible para muchos. Isabel Santamaría, aunque afortunada de tener una cisterna grande, enfatizó que todos pagan el servicio y merecen la misma atención.

María del Carmen Garzón, otra moradora, confirmó la dificultad: “Mi hija ahorita no tiene trabajo, entonces por eso exigimos el agua”.

Autoridades ausentes y negocios particulares

Los denunciantes hicieron un llamado directo a la máxima autoridad del cantón, quien preside el directorio de la EPAM, y al gerente de la empresa, al que acusan de "empeorar" el servicio. Según los moradores los intentos de acercamiento con la EPAM han sido infructuosos. “Lo que pasa es que no nos reciben a nosotros, hemos tratado de llamar, pero no nos reciben,” revelaron.

A la crítica contra las autoridades se suma la molestia con la dirigencia barrial. El exdirigente Víctor Flores fue señalado por presuntamente repartir tanqueros solo a su familia, lo cual no es una solución integral para la comunidad. La indignación crece al tener que pagar planillas de $20 a $25 por un servicio inexistente. “Uno se paga el aire, no agua,” protestó Rojas, exigiendo una solución definitiva.

Ante la falta de respuesta, los moradores han decidido pasar a medidas de hecho. Tras salir a protestar con carteles, anuncian un plantón si no reciben una solución hasta el fin de semana.

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Cuadrillas trabajaban en la conexión de medidores a la nueva red en la avenida 22 del barrio La Dolorosa.

Molestias son parte de la transición de redes viejas a nuevas

Luis García, gerente de la EP Aguas Manta, manifestó que según los registros de la institución tienen alrededor de cuatro semanas de desabastecimiento en este sector. Sostuvo que esto se debe a que se realizan los trabajos para migrar al nuevo sistema hidráulico ya construido en la ciudad. "Las molestias del barrio La Dolorosa son parte de esta transición", acotó.

García indicó además que la red antigua presenta problemas de presurización en la zona media alta y baja de la parroquia Manta. Añadió que en algunas zonas del barrio La Dolorosa se realizan cambios de válvula para tener el control de los nuevos circuitos. Según García, tienen activado un plan de contingencia coordinado con Participación Ciudadana para entregar agua mediante tanqueros, pero a decir de los moradores esto no se cumple.

Por su parte, Fabián Gómez, gerente técnico de la EPAM, explicó que los trabajos que se hacen actualmente en la zona alta de Manta como en el barrio La Dolorosa corresponden al circuito hidráulico que tiene alrededor de 800 usuarios. "Este ya está habilitado, tiene instaladas las redes, medidores y actualmente se hace la migración a la nueva red para ponerlo a funcionar y mejorar las condiciones e abastecimiento del sector", detalló. Sin embargo, Gómez admitió que el problema actual se concentra desde la avenida 16 hasta la avenida 21 y desde la calle 13 hacia la 8, porque es una zona que depende de haber llenado y presurizado toda la zona baja desde el Malecón hasta la avenida 13.