El dirigente del sur de Manabí, Antonio Perea, realizó un recorrido de inspección por la carretera rural que conecta a los cantones Paján, 24 de Mayo y Olmedo. Durante su trayecto, constató múltiples interrupciones en la calzada y tramos de un solo carril que representan un peligro inminente. La situación es crítica en los límites parroquiales, donde la falta de mantenimiento vial afecta la movilidad y seguridad de cientos de familias rurales.
Recorrido por sectores críticos
La inspección se centró en la ruta que atraviesa las parroquias Noboa y Sixto Durán Ballén. Perea documentó el deterioro mediante vídeos testimoniales de la zona.
Según el dirigente, los puntos más afectados se encuentran entre los sectores de Las Pajitas, extendiéndose hasta la zona de Mocora Grande.
El mal estado de la carpeta asfáltica ha reducido la vía a un solo carril en varios tramos, lo que genera cuellos de botella y riesgos de colisión.
Peligro para el transporte público
Una de las situaciones más alarmantes ocurre cuando las unidades de transporte intercantonal deben transitar por los bordes de los barrancos o zonas con hundimientos.
Perea relató que, en los puntos de mayor riesgo, los pasajeros de los buses se ven obligados a bajar de los vehículos y cruzar a pie, ya sea hacia 24 de Mayo o hacia Paján.
Esta medida de precaución busca evitar tragedias en caso de que el peso del automotor provoque un deslizamiento de la calzada debilitada por la falta de soporte.
Límites cantonales en abandono
La problemática se agudiza en el sector de El Encuentro, punto geográfico donde convergen los límites territoriales de los cantones 24 de Mayo y Paján.
El dirigente enfatizó que esta vía es vital para la comunicación con Olmedo, pero actualmente se encuentra en condiciones que dificultan el traslado de productos agrícolas.
Los habitantes de los recintos aledaños a la Mocora Grande se sienten aislados, ya que el tránsito de vehículos livianos y pesados se ha vuelto casi imposible.
Clamor por intervención urgente
Antonio Perea hizo un llamado a las autoridades competentes para que se realice un mantenimiento emergente antes de que las lluvias inhabiliten el paso por completo.
"Eso ya se ubica en los límites, pero está más para el lado de 24 de Mayo", puntualizó el dirigente al describir la jurisdicción de los daños.
La falta de señalización en las zonas de derrumbes aumenta la vulnerabilidad de quienes desconocen la ruta, especialmente durante las jornadas nocturnas de viaje.
Impacto en la economía rural
El sur de Manabí depende directamente de estas vías secundarias para movilizar su producción hacia los centros de acopio en los cascos urbanos.
El mal estado de la carretera incrementa los costos de flete y el tiempo de viaje, perjudicando directamente la economía del campesinado local.
La comunidad espera que la denuncia pública de Perea motive una inspección técnica inmediata por parte del Gobierno Provincial para rehabilitar la conectividad en estos sectores.

